Caminos de Hierro II. 1881 – 1919

Para dieciembre de 1882 ya estaban las tres primeras locomotoras, la No. 1 se mantiene activa aún.

Para dieciembre de 1882 ya estaban las tres primeras locomotoras, la No. 1 se mantiene activa aún.

La Guerra de los 10 Años dejó la zona de influencia de la familia Sánchez en ruinas, donde fueron destruidos la mayoría de los ingenios y sus propiedades, permaneciendo solo el floreciente Guabajaney; entonces nuevo Santa Lucía; y el ingenio La Victoria en ruinas y endeudado. Este último es rematado por sus propietarios a favor de los Sánchez y se trasladan sus partes hacia el nuevo ingenio, a la vez que son potenciadas las plantaciones por la calidad de sus tierras; para alimentar la nueva industria.

Entre 1881 y 1919, la industria se transformó de ingenio a central, aumentando la demanda de materia prima

Entre 1881 y 1919, la industria se transformó de ingenio a central, aumentando la demanda de materia prima

Con visión empresarial, ya Don Rafael Eusebio ha iniciado la modernización de las vías férreas para asumir las nuevas locomotoras de vapor, y encarga las primeras que deben iniciar la sustitución de los congestionados trenes tirados por mulos y caballos. Es así que para iniciar la zafra de 1882, están disponibles las tres primeras modernas y poderosas locomotoras Baldwin, que fueron sustituyendo la tracción de los trenes de Yaguajay, Yabazón – La Victoria, y Junucún – Embarcadero.

El viejo ferrocarril coexiste con las nuevas vías, estableciéndose puntos de trasbordos en los cuales trasladaban las cañas que llegaban por el antiguo sistema, hacia los modernos carros adquirido con el primer lote de locomotoras. Para entonces, había desaparecido el traslado de mieles, por lo que se transportaba solamente caña, como consecuencia de la desaparición de las demás industrias de la zona.

Así creció la industria como central

Así creció la industria como central

El viejo embarcadero de Bariay ya no es funcional, por el equipamiento que cada vez llega más frecuente y el sostenido incremento de la producción de azúcar y derivados. Este obliga a utilizar las patanas solo para trasbordar hacia el puerto de Gibara, donde se producen frecuentes accidentes y pérdidas de producciones; por lo que se acelera la construcción de un nuevo puerto y vías férreas, el cual queda concluido 12 años más tarde en la Bahía de Vita.

Como mismo la Guerra de los 10 Años había catalizado la expansión de los terrenos y la concentración azucarera, ahora se imponía un obstáculo fundamental, la Ley de Patronato, que establecía la abolición de la esclavitud, lo que impuso la necesidad de mano de obra calificada, capaz de enfrentar las nuevas máquinas, herramientas y tecnologías a las que accedió la industria.

La primer estación inició su servicio en 1886, aunque los primeros trenes exclusivos de pasaje iniciaron en 1911

La primer estación inició su servicio en 1886, aunque los primeros trenes exclusivos de pasaje iniciaron en 1911

Es por ello que toma auge la llegada de personal calificado y de nuevos recursos, a trabajar en las instalaciones de la fábrica, o establecer sus propios negocios tecnológicos o de servicios.

La aplicación de la misma política de la Guerra del 68 en la contienda del 95, hace que las afectaciones a las propiedades de la Santa Lucía Company sean mínimas, y por el contrario, saquen provechos de estos momentos; cuyos beneficios comenzaron a llegar con la Primera Ocupación Militar Norteamericana y las leyes establecidas por ellos, que legitimaron propiedades usurpadas, facilitaron nuevas adquisiciones y establecieron mercado seguro para sus diversos productos.

La Actual No. 5 (Inicial No. 13), fue la última locomotora de vapor en adquirirse en 1919

La Actual No. 5 (Inicial No. 13), fue la última locomotora de vapor en adquirirse en 1919

Más tarde, cuatro nuevos elementos se combinan en beneficio de la Santa Lucía Company: las relaciones económicas consolidadas con los centros de financiamiento de Nueva York; la llegada al poder de Menocal y sus relaciones familiares; la terminación del Canal de Panamá y el remate de los medios empleados en su construcción; y el inicio de la 1ra Guerra Mundial y el incremento de la demanda de azúcar, que llegó a comprar anticipadamente las zafras de 1917 y 1918.

Estas condiciones facilitaron la ampliación y modernización de la industria hasta convertirla en central, acceso a maquinarias y tecnologías que le permitieron desarrollar vías hacia la zona montañosa; llegando hasta Tech, Jobal, Arrollo Blanco y La Uvilla; constituyendo este el máximo desarrollo lineal de las vías. También permitió el perfeccionamiento de las rutas existentes y el completamiento del parque de locomotoras necesarias entonces.

En 1924 se alcanzó el máximo desarrollo lineal de las vias con 121 Km

En 1924 se alcanzó el máximo desarrollo lineal de las vias con 121 Km

 

 

 

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