Antecedentes Socioeconómicos, Históricos y Religiosos del Catolicismo en el actual municipio de Rafael Freyre

El resfriadero del Central, Sitio donde se fijó la posición de la Aldea Guabajaney por métodos Arqueológicos

Para entender el origen del catolicismo en el actual territorio de Rafael Freyre, hay que saber que en la etapa precolombina, existe en las inmediaciones del actual poblado, un asentamiento aborigen perteneciente al Cacicazgo de Cubanacán, cuyo sitio fue precisado por métodos arqueológicos hacia la zona del refriadero del central.

Es ampliamente conocido, la llegada de Cristóbal Colón en la tarde del 27/10/1492 y su desembarco en la mañana del siguiente día, lo cual implicó por lógica y evidencia documental, la llegada del primer representante de la Iglesia Católica a las inmediaciones de Guabajaney.

Para 1515, la expedición de Diego Velásquez cruza por los territorios de Cubanacán en su expedición hacia el sur del oriente cubano, desde Baní hacia Barajagua.

Cacicazgo de Cubanacán con centro en la Aldea Guabajaney

Los primeros documentos ubican la Capitanía Pedánea de Bariay perteneciente al municipio de Bayamo, ya para 1700. Para esta fecha también se recoge el sitio ganadero Santa Cruz de Guabajaney, formado dentro del hato de Bariay, siendo en el 1764 sus propietarios Juan González de Rivera Ávila, José de Proenza y Manuel Savina.

Resulta interesante la existencia de algún mapa de al parecer la segunda mitad del siglo XVIII, que recoge la consagración a Santa Florentina y a Nuestra Señora de los Dolores, en la región geográfica que se analiza.

Para el año 1800 fueron colocadas sendas Cruz de Matara por misioneros católicos en las inmediaciones del actual Bariay y en el camino de La Playa cercano al actual Cruce del Campismo en El Mamey.

Carta de Navegación (fragmento) de principio del siglo XIX basado en las observaciones de los navegantes españoles y de Alejandro de Humbol

Para el primer cuarto del siglo XIX, una epidemia de viruela diezma las poblaciones costeras fundamentalmente de Bariay y Jururú, creando serias alteraciones en la demografía y actividad económica de la zona, lo que determinó en la posterior dinámica económica y social de la región. También se repiten estas epidemias por muchos años, lo que acentúa las alteraciones demográficas y económicas de la región.

Contrario a lo que se recoge en la literatura, esta región nunca estuvo tan despoblada como se asegura, y si fuera de las estadísticas e informes oficiales, dado que el comercio de contrabando lideraba la actividad económica de la región, favorecido esto por el aislamiento, altos impuestos y facilidad que establecía esta modalidad comercial.

Resulta documentado, la existencia de un párroco, Miguel Antonio García Ibarra, ya al frente de la Parroquia de Santa Florentina del Retrete, para el 3/7/1820; esta situada en la cabecera del entonces poblado de La Caridad de Bariay.

Para entender la dinámica geográfica del Bariay finales del siglo XVII, hay que conocer que sus extensiones llegaban desde el río Cacoyogüin hasta Aguas Verdes, el actual Nipe. De allí se extedía en una línea aproximadamente hacia el oeste hasta las inmediaciones del actual Holguín, sino es que el propio Holguín se insertaba en sus áreas, para entonces conocidas como la costa norte de Bayamo. Si es conocido que para el 1700 territorios como el actual Las Biajacas, Sao Arriba y Almirante, formaban parte de ese territorio.

Hacia 1823, una nueva división colonial, jerarquiza al entonces Partido Político de Fray Benito con la categoría de Capitanía Pedánea, trayendo una nueva dinámica al territorio.

El ingenio Santa Lucía fue fundado por Samuel Clark y Warren Gooken, que compraron las tierras a María Rosario Bruna de Ávila e hijas, descendiente de García Holguín, según acta de compraventa de 1823. El accionar de los Sánchez sobre estas propiedades comienza en el año 1835, cuando Warren Gooken y Santiago Sánchez compran la Hacienda de Guabajaney y Bariay. En el 1836 Guillermo Sánchez es el único dueño del ingenio, y desde 1838 aparecen documentos donde se nombra a la fábrica Santa Lucía. Algún tiempo después adquiere el ingenio Rafael Lucas y nunca más fue vendido.

La Iglesia de Santa Florentina se erige en Fray Benito hacia 1856, tras los procesos demográficos, económicos y jurídicos que ocurrían en Bariay y la región. Fuentes orales aseguraron “… que la epidemia de 1850 fue tan fuerte, que afectó a varios párrocos (…) llegando el momento en que solo se extrajo el archivo y se prendió fuego al edificio con todo adentro…”

Arqueología del Ingenio Santa Lucía de 1830 y la hacienda Bariay

Hay que precisar, que la ubicación de ese inicial Ingenio Santa Lucía era en el área de la hacienda de Bariay, situado entonces en las márgenes del río del mismo nombre, y las casas señoriales muy cercanas a este, sobre pequeñas elevaciones artificiales para proteger viviendas y otros, dadas las frecuentes inundaciones en la llanura fluvial en que se encontraba.

Para 1857, se construye el ingenio Guabajaney y un nuevo batey en áreas del actual central, y es la posible fecha en que Roger Guerrero considera en que fue construida una ermita en lo alto de la elevación que delimitaba el poblado de Santa Cruz de Guabajaney al sur y la hacienda de Guabajaney al Noroeste. Esta ermita es mencionada por tradición oral como que existía muy anterior a 1880 y que llegó a tener ermitaño. Los terrenos en que se encontraba entonces (Actual Loma del Partido, donde mismo se encuentra el Poder Popular) no formaban parte de las propiedades adquiridas entonces.

También por consideración de Roger Guerrero, esto se vio favorecido porque en la zona original del ingenio Santa Lucía las casas eran aisladas, mientras que al construirse el nuevo batey y estar más concentradas las viviendas, justificaba más la existencia de un lugar de culto que respondiera a la vocación religiosa de dueños y pobladores. También bajo la necesidad de potenciar el culto católico donde al menos existía el templo espiritista de La Sierra de San Juan, el cabildo espiritista de Roque García en la esquinas de calle 5 y calle 12, y en una fecha muy anterior al 1880 autorizaron a sus esclavos a practicar el espiritismo, construyendo un templo en La Palmita.

En la foto satelital se puede observar al noreste del actual Santa Lucía, en forma de triángulos montículos artificiales y elementos arqueológicos que demuestran la existencia de casas señoriales; mientras que en elipse se muestra: 1- posición del ingenio Santa Lucía de al menos principio del siglo XIX hasta 1857, 2- Ingenio Guabajaney desde 1857 hasta 1881 y 3- Ingenio – Central Santa Lucía – Rafael Freyre desde 1881 hasta 2002.

Ya desde al menos la década de 1830 coexiste el nombre original de Santa Cruz de Guabajaney refiriéndose al actual poblado y el de Santa Lucía refiriéndose al ingenio de Bariay situado en las inmediaciones del río, sin que se haya podido identificar un documento que certifique un cambio de nombre.

El primer registro de oficio católico señala: El once de junio de 1882, el padre José Masaguer dio una …”misa en la casa de calderas del ingenio Santa Lucía, la que contó con la orquesta de Holguín”[…] Allí se bendijo la casa y la maquinaria, el sacerdote …“calculó en tres mil el número de concurrentes, entre los cuales se contaban las autoridades de Fray Benito. También concurrieron personas de Holguín y Gibara”[…]

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