La razón de vivir

Es tan difícil encontrar palabras para hablar del amor aunque me sobren energías para demostrarlo, que prefiero la letra de los poetas para un sentimiento tan especial. Dejo a su lectura tres clásicos y a alguien del pueblo con 4 enfoques de diferentes estados del amor, como regalo especial de “La Patria Chica” a todos sus seguidores en este 14 de Febrero.

El Amor Por Jose Luis Perales

El amor…
es una gota de agua en un cristal;
es un paseo largo sin hablar…
es una fruta para dos.

El amor…
es un espacio donde no hay lugar
para otra cosa que no sea amar…
es algo entre tú y yo.

El amor es llorar
cuando nos dicen adiós;
el amor es soñar
oyendo una canción.

El amor es besar
poniendo el corazón…
es perdonarme tú
… y comprenderte yo.

El amor es parar
el tiempo en un reloj;
es buscar un lugar
dónde escuchar tu voz.

El amor es crear
un mundo entre los dos.
Es perdonarme tú
… y comprenderte yo.

El amor
es una boca con sabor a miel;
es una lluvia en el atardecer…
es un paraguas para dos.

El amor
es un espacio donde no hay lugar
para otra cosa que no sea amar…
es algo entre tú… y yo.

 

Verso XIX. Por tus ojos encendidos… Por José Martí

Por tus ojos encendidos
Y lo mal puesto de un broche,
Pensé que estuviste anoche
Jugando a juegos prohibidos.

Te odié por vil y alevosa:
Te odié con odio de muerte:
Náusea me daba de verte
Tan villana y tan hermosa.

Y por la esquela que vi
Sin saber cómo ni cuándo,
Sé que estuviste llorando
Toda la noche por mí.

 

Poema del Renunciamiento Por José Ángel Buesa


Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte… y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos… y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca… y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio… como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos… y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
—el tormento infinito que te debo ocultar—,
te diré sonriente: «No es nada… ha sido el viento».
Me enjugaré una lágrima… ¡y jamás lo sabrás!

 

Tu nombre Colaboración de Víctor Zúñiga García (gazu)
Méxicoy tomado de
 http://tubreveespacio.com

Que no te asombre…
si al mirar la belleza de una rosa
o al mirar al cielo ¡o cualquier cosa !
de pronto… digo tu nombre.

Que no te asombre…
si en una noche de luna llena
o al imaginar tu mirada serena
de pronto… digo tu nombre.

Que no te asombre…
que en cada estrella que cuento
o al escuchar reír al viento
de pronto… digo tu nombre.

Y si eso te parece poco
¡te digo que no te asombre!
que la gente me llame… loco
por que sólo pienso en tu nombre.

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