El 3 de Enero en la Historia de Holguín, Cuba y el mundo

Recopilación histórica

El líder de la Revolución concede una entrevista a periodistas de medios nacionales y extranjeros que viajan expresamente a Holguín

El líder de la Revolución concede una entrevista a periodistas de medios nacionales y extranjeros que viajan expresamente a Holguín

El sábado 3 de enero la Caravana de la Libertad se encuentra en Holguín y, en horas de la tarde, Fidel ofrece una entrevista de prensa, en el Instituto Politécnico de Holguín, en la que llama a la unidad de todo el pueblo y solicita a los órganos de la prensa escrita que reanuden sus publicaciones para orientar al pueblo y mantenerlo informado. Se disuelve el Congreso de la República neocolonial y se trasladan las funciones legislativas –3 de enero de 1959, en la primera reunión del Gobierno Revolucionario– al Consejo de Ministros, como una atribución de este no delegable.

Libro: La Caravana de la Libertad de Luis Báez y Pedro de la Hoz

Sábado 3 de Enero.

Fidel apenas reposa. No se han despejado todavía las bru­mas del amanecer cuando recibe al comandante Cami­lo Cienfuegos, quien ha volado hasta Bayamo para ren­dir cuentas de su misión en la capital cubana, analizar de conjunto la situación y recibir instrucciones. Es el primer encuentro de los dos jefes rebeldes luego de que Camilo emprendiera la exitosa invasión a Occidente al frente de su columna guerrillera. Un día antes, Camilo se había ins­talado en Columbia y tomaba el mando de las fuerzas de aire, mar y tierra de La Habana.

A media mañana, Fidel habla con una multitud de sol­dados del ejército, acompañados de clases y oficiales, subtenientes, tenientes, capitanes y tenientes corone­les, concentrados en el campamento donde el horror se había impuesto a la población de Bayamo por la atrocidad y el crimen.

Camilo se reúne con Fidel en Bayazo y le informa sobre la situación en la capital del país, donde poco antes se había hecho cargo del Campamento Militar de Columbia

Camilo se reúne con Fidel en Bayazo y le informa sobre la situación en la capital del país, donde poco antes se había hecho cargo del Campamento Militar de Columbia

Se separan y detienen, para ser juzgados, los grandes responsables. En el estadio local se incorporan a la Caravana compañías de infantería, artillería y los tan­ques, conducidos por soldados y rebeldes. Con los mi­litares unidos a la Revolución y al pueblo, abierta la conciencia y el sentimiento revolucionario, marcha­mos juntos, proclamando el triunfo de la Revolución. No queda un traje de campaña en los almacenes del ejército, ni cinta roja y negra para brazaletes en las tiendas.

El entonces capitán rebelde Ramón Valle Lazo, aporta detalles sobre el tratamiento dado a las huestes derrotadas:

Fidel se reunió con algunos compañeros del Ejército Rebelde para que buscaran a un oficial de cada arma del antiguo ejército para traerlos como acompañantes. Se selecciona al teniente de navío Trujillo, de la Mari­na; al subteniente Díaz Menéndez, por la Infantería; y al comandante Izquierdo, por la Fuerza Aérea.16

Almeida continúa contando:

En Holguín, Fidel junto a los comandantes Belarmino Castilla (Aníbal), a su derecha, y Delio Gómez Ochoa, a su izquierda. Aquí emite la Orden No. 1

En Holguín, Fidel junto a los comandantes Belarmino Castilla (Aníbal), a su derecha, y Delio Gómez Ochoa, a su izquierda. Aquí emite la Orden No. 1

Las emisoras de radio, nacionales y locales, permanecen en el aire. La televisión presenta entrevistas y reportajes de todo lo que acontece, con menciones de combates y de la batalla final, así como detalles de la fuga del tirano y su comitiva.

Obreros, estudiantes, jóvenes, hombres y mujeres, todo el pueblo, aclama a los combatientes que vamos en cientos de vehículos requisados, de todo tipo y ta­maño: autos, camiones, rastras y zorretes que llevan sobre sí tanques de esteras y tanquetas; una caravana que marcha, tocando el claxon, por la Carretera Cen­tral, donde cientos de miles de personas aguardan.

Fidel en Bayamo con los comandantes Augusto Martínez Sánchez, Camilo Cienfuegos, a su derecha, y a su izquierda, Calixto García

Fidel en Bayamo con los comandantes Augusto Martínez Sánchez, Camilo Cienfuegos, a su derecha, y a su izquierda, Calixto García

La Caravana avanza hacia Holguín, donde se suma un nu­trido grupo de combatientes del Segundo Frente Oriental Frank País. El comandante Raúl Castro le había ordena­do al también comandante Antonio Enrique Lussón poner­se a las órdenes de Fidel para garantizar la seguridad de la Caravana:

Era una enorme responsabilidad que se nos asignara esa honrosa pero compleja misión. Para ello seleccionamos a los hombres con todas las cualidades requeridas y que, al mismo tiempo, pudieran desenvolverse en aquella situación. Dos de ellos, Alberto Vázquez y José Alberto León, fueron como choferes. El propio Raúl designó a Vázquez chofer de Fidel. Era un gran combatiente de la clandestinidad y de la Sierra, pasó al Segundo Frente con Raúl y allí fue el jefe de la inteligencia Rebelde de la Columna 17; antes de alzarse manejaba ómnibus urbanos en la ciudad de Santiago de Cuba. Leoncito, como le llamábamos en la guerrilla, también era un combatiente destaca­do; procedía de La Habana, donde fue chofer en una agencia que se dedicaba a la venta de carros.

Los restantes hombres eran de la móvil de la coman­dancia de la Columna 17, también de mucho prestigio por su desempeño en los combates. Así completamos más de una decena de barbudos rebeldes, que integraron la escolta de acompañamiento directo al Comandante en Jefe, en apoyo al grupo que él ya traía desde la Sierra Maestra, bajo las órdenes de los comandantes Juan Almeida y Calixto García.

Fotocopia de un documento mecanografiado de la época que resume los hechos del día

Fotocopia de un documento mecanografiado de la época que resume los hechos del día

De tal modo la seguridad de la Caravana contó con tres com­pañías. Una la dirigía Orlando Pupo, de la Columna 1; la otra, Pedro García Peláez, también de esa fuerza, y la terce­ra, Ramón Valle Lazo, de la Columna 17 del Segundo Frente.

Desde la salida de Bayamo había ocupado un puesto en la vanguardia del convoy el comandante Delio Gómez Ochoa, máximo dirigente del IV Frente Simón Bolívar, quien desde la jornada anterior se hallaba al frente de la plaza militar holguinera tras la rendición incondicional de los efectivos de la tiranía allí acantonados.

La memoria de Gómez Ochoa revive los acontecimientos:

Fidel quería llevar algunos tanques en la Caravana de la Libertad, y sabía que en Holguín había unos cuantos, pero debíamos alistarlos, además me dio instrucciones para que a su paso por la ciudad se incorporaran algu­nos compañeros y siguieran con él rumbo a La Habana. A tantos años, no me atrevo a decir con exactitud la hora en que llegó. Sí recuerdo que era pasado el medio día, que Celia Sánchez traía un dulce en un pomo y eso fue lo que almorzaron. En el teatro del Instituto Tecnológico de Holguín, donde yo había establecido mi Estado Mayor, se reunió con todos los militares del ejército de Batista. Planteó que el que quisiera seguir se podía incorporar al Ejército Rebelde, que a los que tuvieran causas se les haría juicio y establecería la pena correspondiente. Todo fue con un gran respeto a aquellos hombres derrotados. Recuerdo que por ese mismo lugar, Fidel caminaba de aquí para allá y de allá para acá, dando instrucciones, a mí y a otros compañeros; hablando de proyectos. No pue­do precisar qué tiempo trascurrió allí. Ya al atardecer se reunió en la oficina de ese edificio con unos periodistas que habían llegado de La Habana para entrevistarlo.

03 de enero 1959: Revolución: Cuba, Castro y los comunistas. Cuba se convierte en el primer estado comunista en el hemisferio occidental después de que Fidel Castro lleva a sus rebeldes contra el régimen del dictador apoyado por Estados Unidos Fulgencio Batista. El régimen de Castro comienza a disolver el viejo sistema capitalista. También nombra a Ernesto "Che" Guevara a su nuevo gobierno radical (Publicado en Nueva Tork)

03 de enero 1959: Revolución: Cuba, Castro y los comunistas. Cuba se convierte en el primer estado comunista en el hemisferio occidental después de que Fidel Castro lleva a sus rebeldes contra el régimen del dictador apoyado por Estados Unidos Fulgencio Batista. El régimen de Castro comienza a disolver el viejo sistema capitalista. También nombra a Ernesto “Che” Guevara a su nuevo gobierno radical (Publicado en Nueva Tork)

Delio Gómez Ochoa se refiere al norteamericano Jules Dubois y Carlos Castañeda, de Bohemia, junto con el reportero gráfico Luis Tolosa. En aquella entrevista, Fidel precisó cómo la Revolución tomaría siempre el camino más recto y nunca conviviría con la inmoralidad. En sus contactos con los revolucionarios holguineros tiene presente el aporte de sus jóvenes a la gesta. Nadie puede olvidar los episodios de las llamadas Pascuas Sangrientas de 1956. Cerca de la medianoche del 24 de diciembre de ese año la tiranía mostró su entraña criminal. En Holguín, Mayarí, Banes, Puerto Padre y Las Tunas decenas de revolucionarios, fueron arrancados de sus hogares por cobardes sicarios. Al día siguiente, veintitrés cadáveres, en su mayoría militantes del Movimiento 26 de Julio y el Partido Socialista Popular fueron hallados muertos por heridas de bala o ahorcados, con visibles señales de tortura. Contrario a lo que esperaba el régimen, el pueblo reaccionó no solo con indignación, sino más dispuesto a sumarse a la lucha.

Definitivamente, Holguín era ya una plaza libre. Estando allí, los jefes y combatientes del Ejército Rebelde, en ruta hacia Occidente, escucharon por la radio una información sobre la sesión del Consejo de Ministros que tuvo lugar ese mismo día en Santiago de Cuba. Varios ministros del gobierno revolucionario habían jurado sus cargos. Fidel era proclamado, de manera oficial, Comandante en Jefe de las Fuerzas de Aire, Mar y Tierra de la República; y Santiago, capital provisional de la nación. Un decreto establecía la denominación de 1959 como «Año de la Liberación». Poco después de la medianoche del 3 de enero de 1959, el Comandante en Jefe da la orden de reanudar la marcha. Para facilitar la información sobre la nueva situación vivida por el país, Fidel formula una solicitud a los medios de comunicación: Dado el hecho de constituir la prensa escrita un servicio público de extraordinario valor para orientar al pueblo y mantenerlo debidamente informado de los acontecimientos, y siendo además evidente que la prensa, como lo ha hecho la radial y televisada que está colaborando estrechamente con el Movimiento Revolucionario, solicitamos a los trabajadores de Artes Gráficas, del Colegio de Periodistas y de los repartidores, que a partir de mañana domingo a las 12:00 del día se facilite la publicación de todos los órganos de la prensa escrita, como se ha hecho con la radial y televisada y otros servicios públicos, desde el primer instante consideramos conveniente al servicio revolucionario.

Libro: El Joven Camilo de William Gálves

(…) Fidel le ordena (a Camilo) salir rumbo a Oriente para un cambio personal de impresiones. Son las tres de la madrugada del 3 de enero cuando una nave aérea despega del aeropuerto de Columbia, con el jefe invasor y tres combatientes.

Ya casi amanece cuando el avión de Camilo aterriza en Bayazo. Allí Fidel lo recibe. Se abrazan emocionadamente después de varios meses sin verse, y se apartan de resto de la comitiva para conversar con tranquilidad en una casa ubicada en las proximidades de la pista. Ya el sol se alza alto en el horizonte cuando ambos se retiran a dormir unas horas.

Libro: Secretos de Generales de Luis Báez

General de División Antonio Enrique Lussón Batlle (Fragmentos)

A usted, ¿qué orden le dio?

En unión de Aníbal formáramos una tropa de quinientos hombres bien armados. Tomáramos Preston. Saliéramos por el norte. Pasáramos por Santa Lucía a salir a Florencia, Camagüey, y caer en Jatibonico para cerrarle el paso a los guardias.

Debido a la velocidad con que transcurrían los acontecimientos no llegué a ir a Jatibonico, pues Fidel me asignó una nueva misión.

¿En qué consistió esa misión?

Ir para Holguín y que, en unión de Furry y Delio Gómez Ochoa, acabáramos de tomar el Regimiento y posteriormente organizarlo. Nos comunicó que él iba rumbo a Santiago de Cuba y que después nos uniéramos en Holguín. No pude entrar a Santiago.

(…)

¿Qué tareas le asignaron?

Al salir la caravana con Fidel de Holguín para La Habana, Raúl me encomendó que cuidara mucho a Fidel, que escogiera los mejores hombres y le organizara una escolta.

Tuve el privilegio de organizarla y nuestra Columna venía a la vanguardia de la caravana.

Los compañeros que se designaron en aquella primera escolta estuvieron junto a Fidel durante el recorrido y prácticamente todo el año 1959 y algunos más.

(…)

 EL GOBIERNO PROVISIONAL REVOLUCIONARIO

(ENERO-FEBRERO DE 1959) (Fragmento)

Autor: DrC. Reinaldo Suárez Suárez, profesor titular

Universidad de Oriente

Cando el 3 de enero de 1959 se establece en la Universidad de Oriente el doctor Manuel Urrutia Lleó y toma juramento a una reducida nómina de ministros, anuncia varias designaciones y adopta decisiones de importancia, que son inmediatamente confirmadas en la primera reunión del Consejo de Ministros, así comienza propiamente el accidentado camino de conformación y funcionamiento de lo que dio en llamarse Gobierno Provisional de la República.

En la tarde-noche del 3 de enero, el Presidente se constituyó en la Universidad de Oriente, que pasó a ser la sede del Gobierno Revolucionario; inmediatamente promovió lo que sigue:

  • Anunció pública y formalmente que con anterioridad había designado al Comandante Fidel Castro Ruz como su Delegado en los institutos armados del país, a la vez que Comandante en Jefe de las Fuerzas de Mar, Aire y Tierra de la República; al coronel Rego Rubido, jefe del Estado Mayor del Ejército; al comandante Gaspar Brooks, jefe de la Marina de Guerra; y al comandante Efigenio Ameijeiras Delgado, jefe de la Policía Nacional; como Presidente del Tribunal Supremo de Justicia, al doctor Emilio Menéndez y Menéndez, y como Fiscal del mismo órgano, al doctor Felipe L. Luaces Sebrango.

  • Comunicó varias decisiones de extraordinario valor simbólico y material: cesar en sus funciones a Fulgencio Batista y Zaldívar como Presidente de la República, cesar a los representantes y senadores y disolver el Congreso Nacional, suspender a los gobernadores de las provincias y a los alcaldes y concejales de los ayuntamientos, traspasar al Consejo de Ministros las funciones legislativas del Congreso de la República, reafirmar la vigencia de la Constitución de 1940, con la introducción de la posibilidad de hacerle modificaciones para adaptarla a las circunstancias revolucionarias; designar a Santiago de Cuba como capital provisional de la República, hasta tanto el Gobierno Provisional no se trasladara a La Habana.

  • Tomó juramento a la primera hornada de ministros: doctor Roberto Agramante Pichardo, ministro de Estado; doctor Ángel Fernández Rodríguez, ministro de Justicia; doctor Julio Martínez Páez, ministro de Salubridad y Asistencia Social; Faustino Pérez Hernández, ministro de Recuperación de Bienes Malversados y doctor Luis María Buch Rodríguez, ministro de la Presidencia y secretario del Consejo de Ministros.

De esta manera comienza a existir un Gobierno Revolucionario integrado por un Presidente y cinco ministros, que representará apenas el 26 % de los que llegarán a ser sus miembros: cinco de diecinueve. De los ministros juramentados en Santiago de Cuba, tres habían sido escogidos por el Presidente: Estado, Justicia y Presidencia. Dos de ellos no habían tenido una relación orgánica con el Movimiento 26 de Julio: Agramonte Pichardo y Fernández Rodríguez.

Después de constituido el 3 de enero, aún el Gobierno Revolucionario permaneció unas 38 horas más en la ciudad de Santiago de Cuba, radicado en la Universidad de Oriente, aunque se desconoce de alguna labor o decisiones adicionales que descubran una actividad gubernamental.

Acta de constitución del Gobierno Revolucionario

(Trascripción del documento original)

Sesión celebrada el día 3 de enero de 1959

Concurrentes:

Presidente de la República: doctor Manuel Urrutia Lleó;

Ministro de Estado: doctor Roberto Agramonte Pichardo;

Ministro de Justicia: doctor Ángel Fernández Rodríguez;

Ministro de Salubridad: doctor Julio Martínez Páez;

Ministro de Recuperación de Bienes Malversados: doctor Faustino Pérez Hernández;

Secretario de la Presidencia y del Consejo de Ministros: doctor Luis M. Buch Rodríguez.

En la ciudad de Santiago de Cuba, capital provisional de la República de Cuba, a las cinco de la tarde del día tres de enero de mil novecientos cincuenta y nueve, se reúnen en el Salón de la Biblioteca de la Universidad de Oriente el ciudadano Presidente de la República señor doctor Manuel Urrutia Lleó y los Señores Roberto Agramante Pichardo, Ángel Fernández Rodríguez, Julio Martínez Páez, Faustino

Pérez Hernández y Luis M. Buch Rodríguez.

El ciudadano Presidente informa que, como es notorio y conocen los presentes que asistieron a ese acto, a las once de la noche del día primero, ante el pueblo en armas congregado en la plaza de esta Capital provisional que en memoria del Padre de la Patria se denomina «Plaza Carlos Manuel de Céspedes», proclamado por el pueblo, juró y tomó posesión de la Primera Magistratura de la nación, para la que fue nominado por el señor doctor Fidel Castro Ruz, como jefe supremo del Ejército Rebelde y que posteriormente, en ejercicio de las facultades de que fue investido, resolvió:

Primero: Considerando los altos merecimientos del doctor Fidel Castro Ruz, al servicio de la Patria como Jefe de la Revolución que ha derrocado el régimen tiránico instaurado el día 10 de marzo de 1952, nombrarlo Comandante en Jefe de las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire de la República.

Segundo: Ante el deber ineludible de resolver la situación que plantea la necesidad de proveer el ejercicio de la potestad legislativa que corresponde al Congreso de la República, según la Constitución de 1940, declarar cesantes en sus cargos a las personas que detentaban, respectivamente, la Presidencia de la República y las funciones legislativas; declarar, asimismo, disuelto el Congreso de la República, cuyas funciones asumirá el Consejo de Ministros y cesantes, los gobernadores, alcaldes y consejales y que así se publique por medio de la proclama correspondiente en la Gaceta Oficial de la República de Cuba.

Tercero: Ante la necesidad de fijar la norma fundamental estructuradota del estado de derecho que caracterizará el desenvolvimiento del Gobierno y de la nación, reafirmar la vigencia de la Constitución de 1940, tal como regía en la fecha nefasta de la usurpación del poder público por el tirano, sin perjuicio de las modificaciones que de ella acuerde el Gobierno Provisional para viabilizar el cumplimiento de los postulados de la Revolución hasta la promulgación de la Ley Fundamental.

Cuarto: Que hasta tanto el Gobierno Provisional se traslade a la ciudad de La Habana, esta ciudad de Santiago de Cuba sea la capital provisional de la República, como homenaje de reconocimiento a su abnegación y heroísmo en la lucha gloriosamente terminada.

Quinto: A reserva de firmar los oportunos Decretos y disponer su publicación en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, nombrar a los señores Roberto Agramonte Pichardo, ministro de Estado; Ángel Fernández Rodríguez, ministro de Justicia; Julio Martínez Páez, ministro de Salubridad; Faustino Pérez Hernández, ministro de Recuperación de Bienes Malversados, cuyo Ministerio se dejó creado a reserva de dictar la Ley y los Reglamentos que determinen sus funciones dentro de la organización del Consejo de Ministros; y Luis M. Buch Rodríguez, secretario de la Presidencia y del Consejo de Ministros. Los Ministros designados aceptaron sus cargos, juraron ante el pueblo en el Salón de la Biblioteca de la Universidad de Oriente y tomaron posesión de los mismos. Una vez oído el informe del ciudadano Presidente, los señores Ministros presentes, después de declarar conjuntamente con él tener por constituido el Consejo de Ministros, por unanimidad acuerdan darse por enterados del expresado informe e impartir su aprobación, en lo pertinente, a lo resuelto por el ciudadano Presidente. A continuación, a sugerencia del ciudadano Presidente, el Consejo de Ministros, por unanimidad, acuerda:

Sexto: Que en todos los actos y documentos oficiales se identifique el presente como «Año de la Liberación».

Y para que así conste, se extendió la presente Acta, que firmaron el señor Presidente Provisional de la República y los Ministros por él designados y el Secretario de la Presidencia y del Consejo de Ministros.

Fuente: Luis M. Buch y Reynaldo Suárez, Gobierno Revolucionario cubano.

Primeros pasos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2004, pp. 175-177.

Primera Orden Militar del Comandante en Jefe Fidel Castro después de la victoria (emitida desde Holguín)

Por cuanto: Por el Presidente Provisional del Gobierno Revolucionario de la República de Cuba, se me han delegado facultades pertinentes para que como Comandante en Jefe de las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire, proceda a la debida reorganización de las mismas.

Por tanto: En uso de las facultades que me han sido delegadas,

RESUELVO:

Aprobar y poner en vigor, la siguiente:

ORDEN MILITAR NO. 1

Primero: Se designa al comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, como Jefe de todas las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire, que radican en la provincia de La Habana.

Segundo: Que se le comunique la presente al designado, así como a todos los Mandos Militares, para su conocimiento y efecto.

Dado en Territorio Libre de Cuba en la Comandancia General, a los tres días del mes de enero de mil novecientos cincuenta y nueve.

Libertad o Muerte

Fidel Castro Ruz

Comandante en Jefe del Ejército Rebelde

Otras acciones del Ejército Rebelde en la zona de Holguín.

Entrevista del autor a Ramiro San Martín Caballero; combatiente de la Columna 16 del Segundo Frente Oriental.

El día 3 ya estábamos en Banes, donde permanecimos manteniendo el orden de la ciudad y de todas las áreas que ocupaba la columna, mientras que el grueso de la misma avanzaba hacia Santiago de Cuba a establecerse en el Cuartel Moncada.

Desde el día 1ro habíamos capturado a 18 personas (militares y políticos fundamentalmente) que identificándose como miembros del Movimiento 26 de Julio, intentaban abandonar la zona.

Batista ha perdido Cuba

Fuente: Destino Nº 1117, Barcelona, 3 de enero de 1959.

No habían transcurrido cinco horas del nuevo año cuando el presidente Batista abandonaba Cuba en un avión en el cual le acompañaban sus más directos colaboradores, encabezados por el presidente electo Rivero Agüero. Con este abandono del Poder se ha cumplido la frase que pronunció Fidel Castro en el momento de desembarcar en Cuba en el yate “Gramma”, en 1956. Ochenta hombres le acompañaban y Fidel Castro dijo: “Sólo somos ochenta, pero derribaremos a Batista.” Sea cual fuere el resultado de esta huida de Batista, es evidente que su vencedor moral ha sido Fidel Castro y que los ochenta hombres que desembarcaron procedentes de México en la playa cubana de Niqueros el 2 de diciembre de 1956 –que horas después quedaban reducidos a doce- han sabido mantener durante dos años una rebelión que ha pasado por las más diversas alternativas.

Fidel Castro, una gran mezcla de intelectual y hombre de acción, es en este momento el héroe cubano y tiene tras de su personalidad de guerrillero a toda la juventud. El movimiento “26 de julio” que encabeza ha sido un arma eficacísima contra la dictadura de Batista. Como es sabido, este movimiento evoca la trágica jornada del 26 de julio de 1953, en la cual Fidel Castro, con treinta estudiantes, se sublevó en Santiago de Cuba. Fueron derrotados, y Fidel Castro hecho prisionero. Batista, que en aquel momento se sentía fuerte, cedió a las súplicas del arzobispo de Santiago y perdonó la vida de Fidel Castro, condenándole a quince años de trabajos forzados, que luego fueron conmutados por la pena de exilio. Emigrado a México, Fidel Castro conspiró constantemente y a cara descubierta. Organizó el desembarco en Cuba al que hemos aludido y dio una conferencia de Prensa antes de emprender la aventura. Batista mandó un patrullero a la playa de Niqueros y allí perdió Fidel veinticinco hombres. El patrullero abandonó desdeñosamente el yate embarrancado en la playa, contando que el terreno pantanoso de esta playa y las fuerzas terrestres darían buena cuenta de los restos de los aventureros. Efectivamente, éstos lucharon contra las tropas hasta el último cartucho y solo doce se salvaron, entre ellos, Fidel Castro y su hermano, consiguiendo llegar a favor de la noche hasta las estribaciones de la Sierra Maestra. Y allí comenzó esta extraordinaria aventura, cruel y romántica, que ha acabado con la huida de Batista que, en lo que a Fidel Castro se refiere, sólo le ha perdido un exceso de confianza, pues nunca dio la menor importancia a este joven intelectual, católico y amante de la libertad, rebelde y tenaz, excelente orador y tipo novelesco que había jurado no afeitarse la barba hasta que Batista estuviera fuera del Poder. La barbuda figura del estudiante en armas ha sido popular en el mundo entero y ha dañado enormemente el prestigio del dictador.

Con poca gloria acaba Fulgencio Batista su segundo mandato. El sargento que el 4 de septiembre de 1933 sublevó a las clases de tropas y los soldados contra los oficiales que habían derribado al inmoralísimo gobierno del presidente Machado, acaba de caer con la misma violencia que rodeó a su sublevación. Batista, presidente de la República de 1933 a 1944, abandonó Cuba voluntariamente al perder unas elecciones libremente convocadas. Sus años de presidente fueron fructíferos para él de tal modo que se le calculaba una fortuna de cincuenta millones de dólares en el año 1952, en el que Batista dio un nuevo golpe de Estado, apoderándose el 10 de marzo del campamento de Columbia y del Gobierno de Cuba. Si en su primera etapa Batista fue un presidente hábil y paternalista, en esta segunda etapa ha sido mucho más duro, de tal modo que se ha colocado en el difícil callejón sin salida del dictador sudamericano que pierde los nervios.

En el momento de escribir este artículo. La situación es extremadamente confusa. El presidente Batista ha resignado sus poderes en el general Eulogio Cantillo, siendo nombrado presidente provisional el presidente del Tribunal Supremo, dictador Carlos Piedra. Sin embargo parece difícil que estos personajes puedan afianzar su posición ante la violencia y la fuerza del movimiento “26 de Julio” y ante la figura de un relieve tan fascinador como es, para gran parte del pueblo cubano, Fidel Castro y el comité directivo “26 de Julio”. Este comité está presidido por el doctor Manuel Urrutia, antiguo presidente de la Sala de Urgencia de la provincia de Oriente, juez de carrera que estuvo exiliado en Nueva York y regresó recientemente a Cuba.

El movimiento “26 de Julio” es, socialmente, muy avanzado: Se proyecta gravar con fuertes impuestos las tierras baldías para que los propietarios se vean obligados a venderlas al Gobiernos que se distribuirán entre los campesinos. Asimismo se va a fomentar la industrialización y se nacionalizará el subsuelo, todo ello dentro de un sentido católico, pues no hemos de olvidar el matiz cristiano de la aventura de Fidel Castro. Y sobre todo inspira básicamente a este movimiento el amor a la libertad y la implantación de la honestidad en la administración pública. Este deseo de honestidad ha sido el arma principal de Fidel Castro en su propaganda y es muy lógico que tenga a su lado a gran parte de Cuba. No olvidemos que en las últimas elecciones presidenciales, el movimiento “26 de Julio” predicó el abstencionismo y se abstuvo a pesar de las dificultades y las coacciones, el sesenta por ciento del cuerpo electoral.

Sea cual fuere el porvenir político de la huída de Batista, no olvidemos que será muy difícil, por no decir imposible que persista una guerra civil. La existencia de Cuba depende de su riqueza azucarera y éste es el momento de la zafra, que representa nada menos que la suma de cuatrocientos millones de dólares anuales.

Es de desear para el porvenir económico y político de Cuba que esta situación de inestabilidad tenga bien pronto una solución positiva que devuelva la paz y el bienestar a esta isla, por tantos conceptos llamada la “perla de las Antillas”.

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