Un innecesario y vital puente nuevo

Por Germán Veloz Placencia y publicado originalmente bajo el título “Las buenas prácticas en la construcción”, en la página 8 del diario “Granma” del día 6/6/2013 y en la página web http://www.granma.cubaweb.cu/2013/06/06/pdf/pagina08.pdf

Las inundaciones ya no serán un obstáculo para la actividad social y económica en la zona

Las inundaciones ya no serán un obstáculo para la actividad social y económica en la zona

Nota del Administrador: La publicación de este artículo por “Granma” en el día de hoy, me ha llevado a detener la conclusión de otro en el que trabajaba, tratando el tema de los efectos del cambio climático en mi pueblo. El título bajo el que publico se refiere al motivo de que un puente que nunca se concibió por los diseñadores de esta hermosa vía turística al no existir antecedentes de inundación por esta zona, hoy resulta vital ante las nuevas condiciones que se crean por la intensidad de las escasas lluvias que están azotando en los últimos años el área.

HOLGUÍN.— El puente de Cochico, en el kilómetro 35 de la carretera que une a la capital provincial con el balneario de Guardalavaca, pone fin a las inundaciones que en periodos de lluvias intensas aislaban a miles de personas residentes en la zona y cortaban el acceso a las instalaciones del Polo Turístico de la provincia y el puerto marítimo de Vita, lo cual infligía considerables daños a la economía.

Etapa por etapa los proyectistas, inversionistas y ejecutores comprobaron la calidad. Aseguran que no
hubo concesiones a lo mal hecho. FOTOS DEL AUTOR

Si resulta importante tal impacto, también lo es el hecho de que el viaducto da paso a buenas prácticas relegadas frecuentemente en las acciones constructivas.

En este caso la Empresa Constructora de Obras Ingenieras No. 17 (ECOI 17), no aceptó el contrato hasta que el Centro Provincial de Vialidad diera garantías del aseguramiento de los recursos necesarios según las etapas programadas.

“Si terminamos un mes antes de los 15 planificados, es porque al arrancar ya contábamos en el área con el 60 % de las piezas prefabricadas y el acero”, concretó Alfredo Díaz Herrera, jefe de obra y uno de los 15 integrantes de la brigada ejecutora.

También se previó y efectuó la entrada a tiempo de los “poceros”, es decir, los miembros de la brigada del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos con la que pactaron la perforación de los hoyos de las 55 columnas que sostendrían al resto de la estructura. “Ellos hacían las perforaciones, de unos 14 metros de profundidad, y nosotros nos encargábamos de armar las jaulas, cada una de las cuales se llevó cerca de tonelada y media de acero”.

Si las losas y las vigas continuaron llegando oportunamente se debe a que la ECOI 17 “amarró” todo lo relacionado con las transportaciones. Los vehículos del Grupo de la Construcción o de otras entidades de la provincia llegaron continuamente al puente en construcción desde la planta de prefabricado de Cueto, descargaban y seguían para el cercano Puerto de Vita, con el fin de retornar a sus bases con mercancías.

ADELANTARSE A LOS ACONTECIMIENTOS

Este desvío rehabilitado para la construcción del nuevo puente, utilizó la vieja carretera dejada de utilizar desde 1974 y nunca se interrumpió el paso por allí según la memoria de los pobladores. Así quedó tras el paso de Sandy en el 2012

Este desvío rehabilitado para la construcción del nuevo puente, utilizó la vieja carretera dejada de utilizar desde 1974 y nunca se interrumpió el paso por allí según la memoria de los pobladores. Así quedó tras el paso de Sandy en el 2012

Antes de instalar el campamento en Cochico, la mayoría de los miembros de la brigada fueron escogidos entre 100 candidatos. Luego asistieron a la escuela provincial de la Construcción, refirió Rafael González Hernández, ejecutor principal, quien fue el primero en incorporarse a las aulas.

“La idea era asegurar el buen ritmo de la obra, porque hacía muchos años que nuestra empresa no acometía un puente como este, que tiene 100 metros de largo y 13,5 de ancho. Nos gustó conocer nuevas técnicas constructivas y profundizar en las medidas de protección del personal”.

Directivos de la Construcción en la provincia concuerdan en que la brigada es ejemplo de aprovechamiento del tiempo y uso óptimo de los recursos. Para Rafael la clave está en la organización y control permanentes.

“Como ejecutor le hago saber a los operarios la labor a realizar al inicio de cada día. Tengo una pizarra frente a la cual analizamos muy operativamente aspectos que no se pueden pasar por alto, como los recursos disponibles, el orden de empleo y el tiempo programado para cada actividad.

“Mantengo mano dura en la evaluación de desempeño, que tiene en cuenta disciplina, puntualidad, aprovechamiento de la jornada y sobre todo calidad. Cuando termina el día informo los valores producidos, lo que es muy importante porque les da a los trabajadores la medida de que se paga bien lo que bien se hace”.

Tiene muchos ejemplos de la disposición de sus hombres para rebasar momentos tensos. Cuando se anunció el huracán Sandy, estaban en la etapa de fundición de los pilotes y en lugar de desconcertarse, hermetizaron con láminas de acero los pozos abiertos y evitaron que fueran cegados por el fango, lo que habría significado un atraso considerable.

Otro momento arduo fue la fundición del área transitable del puente, realizada sobre más de 500 losas-tablero prefabricadas, las cuales fueron igualmente ensambladas con todos los requisitos técnicos. A la hora de armar el gran “esqueleto” de acero del puente o de aplicar el hormigón, no hubo diferencias entre ferrayistas (cabillero), albañiles, carpinteros y los jefes de la brigada.

Tan formidable respuesta se debe a la capacidad de los miembros del colectivo para ejercer el multioficio, opinó el operario José Fidel Nates, verdadera autoridad en el ensamble de cabillas, motivo por el que fue responsabilizado con las tareas más complejas en esa esfera.

Verificar la calidad constantemente con el empleo de las pruebas de laboratorio, hizo posible descubrir deficiencias en el hormigón que emplearon en una de las etapas de la fundición de las columnas. Entonces ni pestañaron para sustituir al proveedor por uno más cercano, capaz de ofrecer la mezcla apropiada y con mayor frescura.

COMPROBACIONES A VARIAS MANOS

El viejo puente de Cochico, construido a principio de la década de 1960 sobre el río Bariay, ha visto acercarse cada vez más a su nivel, las turbulentas aguas de las crecidas

El viejo puente de Cochico, construido a principio de la década de 1960 sobre el río Bariay, ha visto acercarse cada vez más a su nivel, las turbulentas aguas de las crecidas

No fue una casualidad que Granma encontrara a pie de obra al ingeniero civil Lizardo Bertolín León, representante de Vértice, Empresa de Servicios de Ingeniería y Diseño, donde fue proyectado el viaducto. Sencillamente, asistía al noveno control de autor, de los diez previstos en el proceso de ejecución.

“Los contactos de este tipo nos aseguraron hallar soluciones a los problemas que se presentaron, entre ellos los de calidad del hormigón. Además de nuestras visitas, afirma, los constructores fueron a nuestra empresa a realizar consultas cada vez que lo consideraron necesario”.

Reconoció que esta no es una obra ingeniera de extrema complejidad, sin embargo a los proyectistas les preocupó la falta de fuerzas especializadas, porque las brigadas constructoras de puentes desaparecieron paulatinamente en la región oriental al concluir décadas atrás las grandes obras viales. En fin, no se trataba de construir por construir.

Apuntó la insistencia con los directivos de la Construcción en el territorio para organizar seminarios de capacitación con el personal que asuma la construcción o reparación de puentes. “El constructor no alcanza la calidad de una obra si no domina el concepto de lo que hace y lo que cuesta cada metro cuadrado”.

La ingeniera civil Daimys Yero Fernández presente en las inmediaciones del puente, demostró dominar con lujos de detalles todos los pasos que se siguieron para ensamblarlo, levantar en sus extremos largos tramos de la carretera y ampliar el canal que dejará correr libremente el agua. “Es mi obligación como inversionista”, dijo.

Aseguró que todas las partes están satisfechas con los resultados, no obstante hubo discusiones para aprobar el proyecto, porque buscaron las mejores soluciones técnicas y el ahorro razonable de recursos. Consideran que cuando concluyan algunas obras complementarias hoy en marcha, se habrán gastado cerca de 2 millones y medio de pesos.

Lo hecho en Cochico no es todavía lo óptimo en los procesos de este tipo, pero sí un agradable ejemplo. Demuestra además la posibilidad que tiene el sector de la Construcción para dar vuelta a la hoja de los atrasos, las incompetencias, el desorden, el mal uso de los recursos, los maratones innecesarios, las improvisaciones y la falta de coordinación entre proyectistas, ejecutores e inversionistas.

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