Mi padre y sus pequeños detalles

Por Lydia Esther Ochoa y publicado originalmente el Domingo, 16 de Junio de 2013 07:25 en http://www.radioangulo.cu/variedades/especiales/24226-mi-padre-y-sus-pequenos-detalles.html#

Padre; respeto y ternura en el hogar

Padre; respeto y ternura en el hogar

Mi padre no fue un hombre notable, de nombre afamado en el mundo entero, pero para mí era grande en los pequeños detalles, en su ternura al conversar conmigo, en su manera de regañar sin alzar la voz, hasta en sus amenazas de castigo cuando me portaba mal, que por cierto no pasaban de ahí.
Dejó hondas huellas en mi niñez, adolescencia y juventud por su sencillez y bondad de hombre humilde que tenía en su familia la mayor riqueza espiritual, sabía contar los mejores chistes con un fino sentido del humor y alegrarnos los domingos con algúntango de Carlos Gardel, a quien imitaba con acierto.
Esa admiración por Gardel se extendió a sus hijos, pero con los años el cantante argentino tuvo que compartir las preferencias musicales de mi padre con Pablo Milanés, especialmente con la canción Cuanto gané, cuanto perdí, que entonaba con gran emoción porque le recordaba su niñez pueblerina.
“Dónde estarán los amigos de ayer
la novia fiel que siempre dije amar
Dónde andarán mi casa y su lugar
mi carro de jugar, mi calle de correr
Dónde andarán la prima que me amó
el rincón que escondió, mis secretos de ayer”.

Por más que le pedía las respuestas a esas preguntas se limitaba a sonreír y me pedía silencio con un gesto, mientras la voz de Pablo lo llenaba de nostalgia.
Curiosamente ahora soy yo la que se llena de nostalgia con esa canción de Pablo Milanés, me recuerda cuando la escuchaba con mi padre a través de un disco de acetato en aquellos domingos de tertulias inolvidables cuando toda la familia compartía el sabor del hogar y nadie pensaba ni en la muerte ni en la emigración.

Jorgito, padre jóven; muestra firme, orgulloso y responsablemente su primogénito en la fiesta de su primer añito

Jorgito, padre jóven; muestra firme, orgulloso y responsablemente su primogénito en la fiesta de su primer añito


Recuerdo la tarde en que me esperó impaciente en el parque infantil. Lo distinguí desde que salí del instituto, estaba sentando en un banco y al verme avanzó aprisa hacia mí. Caminamos unos minutos y de pronto me mostró su carné de militante del Partido Comunista de Cuba. Nunca lo había visto tan emocionado, y eso que mi padre era fundador de las Milicias, de los Comités de Defensa de la Revolución y siempre estaba en primera fila en las movilizaciones productivas y durante la invasión mercenaria por Playa Girón y la Crisis de Octubre.
Ciertamente mi padre no fue un hombre notable pero para mí siempre ha de serlo en los pequeños detalles que dieron sentido a mi vida, en el reflejo de su rostro preocupado junto a mi madre cuando una fiebre de catarro nos mantenía en la cama o cuando tuvieron que operarme de apendicitis y ambos progenitores no pegaron un ojo.
Su nombre no recorrió el mundo, ni siquiera fue advertido en la prensa nacional y provincial, pero lo siento grabado en mis recuerdos y me gusta pensar que encontró a los amigos de ayer, a su carro de jugar, su casa, su calle y la noviecita, que no podría ser otra que mi madre.

Esta entrada ha sido publicada en Sociedad y etiquetada como , , . Guarda el enlace permanente.

1 respuesta a Mi padre y sus pequeños detalles

  1. Rodolfo Guerrero Leyva dijo:

    Muy buen artículo, mis felicitaciones especialmente a la autora.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *