S.O.S PLANETA, TRAS BUSCAR FORTUNA LLEGA LA POBREZA

Los suelos, los más dañados y comprometiendo el futuro

Los suelos, los más dañados y comprometedores del futuro

La minería clandestina para la extracción de oro es un mal que en mi “Patria Chica” muestra secuelas centenarias que se agudizan en estos tiempos, amenazando peligrosamente el ecosistema del territorio.

SOS es un llamado que nunca ha dejado de sonar en el tema que me convoca en esta ocasión. Este peculiar llamado tiene su “talón de Aquiles” en la capacidad de la mayoría de las personas por conocer los problemas medioambientales globales como algo muy lejos de nosotros mismos, sin percatarnos de que los mayores problemas ambientales para cada uno de nosotros se están generando ahora mismo quizás en la propia casa o las inmediaciones tuyas, mientras lees el presente artículo. Para reflexionar en este momento, haremos un fotorrecorrido con  comentarios, por los daños causados por la extracción clandestina de oro en mi municipio, “Rafael Freyre”.

Antecedentes.

Así permanecen zonas por la tala y minería, desde la primera mitad del siglo XIX

Así permanecen zonas por la tala y minería, desde la primera mitad del siglo XIX

Por mucho que se evite decirlo, este es un problema con su origen en el siglo XIX tras la abolición de las “Leyes de Indias“. Al quedar abolida a Ley 4 (descubrimiento y la conquista territorial, normas de población, reparto de tierras, obras públicas y minería), quedaron los bosques y las minas, hasta entonces propiedad del Rey, a merced de los propietarios de las tierras.

En nuestro caso, inició el desmonte de ellos para áreas de cultivo y pastoreo. Posteriormente, con el inicio del desarrollo del ferrocarril y la telegrafía en EEUU; Rafael L Sánchez, propietario casi absoluto de la comarca, hace fortuna con la exportación de maderas preciosas, traviesas para ferrocarril, postes telegráficos y telefónicos y ladrillos cerámicos; todo proveniente de los bosques naturales. Mi bisabuelo llegado de Canarias, dirigió una escuadrillas de hombres destinados a esta misión y allí ganó fortuna.

Esto es lo que encontramos en las manchas satelitales encontradas, en la zona más cercana a la comunidad de Los Pinos, en Santa Lucía

Esto es lo que encontramos en las manchas satelitales encontradas, en la zona más cercana a la comunidad de Los Pinos, en Santa Lucía

Tras el agotamiento de los bosques, inició una feroz actividad minera que dejó huellas imborrables en la geografía, ecología y la sociedad. Así aparecieron comunidades existentes hasta hoy como Arroyo de oro, Tonquín, Cantón y Korea, Quiñonez, Los Janes, Cambute, Los mineros, Las Minas de Junucún, Las Minas de Los Melones, El Rabón, El colorado, …. y unos cuantos más.

Desde entonces, desaparecieron las maderas preciosas y bosques naturales, excepto pequeñas cejas; quedando al descubierto la superficie que perdió la capa vegetal y con ella muy afectada la capacidad de estas áreas de regenerar bosques naturales. A partir de aquí nace una larga historia que tiene su mejor parte a partir del Triunfo de la Revolución y su política de recuperar las zonas de antiguos bosques con grandes extensiones de tierras despobladas, con programas forestales para regenerar bosques naturales con especies casi extintas como caobas, llanillas, gavilán y muchas otras. Por su parte, ya en partes la naturaleza se había encargado de regenerar algunas zonas con variedades de espinos y otras nada codiciadas por el hombre, pero que lograron desarrollarse en los suelos afectados, mal conocidos aquí como sabanas.

El problema de hoy.

En esta zona más alejada de la comunidad, coexisten las viejas afectaciones del siglo XIX con los nuevos daños

En esta zona más alejada de la comunidad, coexisten las viejas afectaciones del siglo XIX con los nuevos daños

Recientemente y probando los excelentes servicios de Apretaste, observé unas desconocidas manchas en las vistas satelitales, sobre un terreno que desde niño he disfrutado recorrer, por su belleza y valores naturales. Es imposible mostrar en este trabajo todo el daño que se está causando al ecosistema, afectando especialmente a los árboles, suelos, arroyos y caminos forestales que actúan como viales de acceso y barreras cortafuegos. Espero que las imágenes den una idea de la magnitud de los daños.

Causas actuales.

El peor daño a los árboles no esta en su tala, sino en la extracción del suelo que lo sostiene hasta que cae por su propio peso

El peor daño a los árboles no esta en su tala, sino en la extracción del suelo que lo sostiene hasta que cae por su propio peso

Es conocido por muchas personas que la actividad minera de la zona nunca realmente cesó, quizás como un componente cultural de familias que en sus orígenes tuvieron en la actividad su medio de sustento, o que llegaron a la zona como especialistas entonces en la minería. Este es el caso de apellidos como Gutiérrez, Martínez, Quiñónez y otros.

También es conocido que desde hace algún tiempo, la minería clandestina cobró fuerza e incluyó familias completas y personas que abandonaron sus puestos de trabajo por esta aparentemente más “jugosa” actividad, causando daños sensibles a la ganadería y los fluviales; en zonas de las comunidades de Cuatro Palmas, Cambute, Sabana y la Caridad de Bariay, La Guáyara, Los Pinos, Los mineros,  La Islita, La Ceiba, Los Ranchos y otros. Junto a esto se creó una red clandestina que asegura gastronomía, transporte, alojamiento y compra del metal extraído, donde las principales ganancias corren a manos de los especuladores y revendedores que se insertan en la cadena.

Arroyos, aguadas y ríos han sido afectados en su cauce, tardarán en recuperar su corriente natural

Arroyos, aguadas y ríos han sido afectados en su cauce, tardarán en recuperar su corriente natural

En todo momento ha sido enfrentada ineficientemente por las autoridades competentes, con medidas que no llegan ni a los montos de un impuesto a la actividad, lo que estimuló que cogiera fuerza, hasta crearse la situación actual.

En conversación con funcionarios que regulan la actividad, conocí que en los últimos días se han desarrollando acciones profilácticas, de enfrentamiento y de rehabilitación de los daños, entre los que se incluyen multas de valor significativos, que provocaron la estampida de los “mineros” y su reubicación hacia otras zonas más difícil de detectar. Es esta la causa del acelerado proceso de daño ambiental que se está desarrollando en estas áreas detectadas por medio de satélite, y que en menos de 15 días agudizó estos paisajes lunares, ya que dos semanas atrás les aseguro que había visitado algunos de estos lugares, y el daño era mucho menor.

Consecuencias.

Los viales forestales y barreras contra fuegos están muy lejos de poder cumplir su función de ser necesario

Los viales forestales y barreras contra fuegos están muy lejos de poder cumplir su función de ser necesario

Fuera del irreversible daño al ecosistema, existen otros daños directos y acumulativos de los que desdichadamente no se tiene conciencia y si se empiezan a observar. Las entidades ganaderas fueron las primeras en iniciar el reporte de daños, por el sacrificio de animales afectados con patas partidas o con otras lesiones graves o fatales, al caer en los gigantescos pozos que hacen en medio de las zonas de pastos o entre los grandes pedregales que extraen del subsuelo.

En las familias aparecen otros daños que inician en lo social al desvincularse las personas de sus centros laborales, el involucrar a menores en su ilícita actividad y otras prácticas dañinas como el alcoholismo y el consumo de fármacos asociados al alcohol, algo que he podido comprobar en mis visitas a los sitios de extracción. Estos continúan por los daños propios por la acumulación en el organismo de metales pesados como el mercurio y el plomo, hermanados al oro en la composición geológica de la zona; y fácil de identificar en dos aspectos al menos observables en los implicados, como el resalte de los tejidos musculares como consecuencia del envenenamiento de los tejidos, y la pérdida de memoria o reducción del coeficiente intelectual. Otros daños comunes pasan por los propios de la deshidratación, desnutrición, amputaciones y otros traumas quirúrgicos y ortopédicos.

Futuro del problema.

El suelo, el más afectado, será el responsable de los daños naturales que se generarán en el futuro, y los más difíciles de contener

El suelo, el más afectado, será el responsable de los daños naturales que se generarán en el futuro, y los más difíciles de contener

El suelo, el más afectado, será el responsable de los daños naturales que se generarán en el futuro, y los más difíciles de contener; como los deslaves, inundaciones, poca retención del agua por el suelo, deforestación,… Las principales actividades que se realizan hoy están dirigidas a la prevención y rehabilitación de los daños, por medio de acciones de toma de conciencia y charlas en las comunidades más afectadas; así como acciones de reforestación y restablecimiento de cauces de arroyos, ríos y aguadas; alterados por la actividad.

En la parte punitiva se ha elevado el monto de las multas a aplicar y los decomisos, aunque muy alejado a criterio de este autor de lo contemplado en la legislación vigente, por las tipificaciones de alteración del paisaje y otros daños a la naturaleza. A mi criterio también, quedan los preceptos martianos sucesivos a que “la tierra no nos pertenece, la hemos tomado prestada de nuestros nietos” y que rezan:

  • “La tierra se hunde bajo el peso de los hombres que no le piden sus vitales secretos”. (“Escenas mexicanas”, Revista Universal, México, 29 de septiembre de 1875, t. 6 p. 337.)
  • “Vivir en la Tierra no es más que un deber de hacerle bien…, la conciencia paga. Cada uno haga su obra”. (Folleto Guatemala, México, 1878, t. 7 p. 118.)
  • “… aflige ver herida por un propósito interesado la tierra que se está levantando con dificultad de su lecho de angustias”. (“Carta a La República”, La República, 12 de agosto de 1886, t. 8 p. 29.)
  • “La tierra es santa”. (“Nueva York en junio”, La Nación, Buenos Aires, 15 de agosto de 1886, t. 11 p. 17.)
  • “No debe abandonarse por descuido lo que habrá de reconquistarse luego a gran costa”. (“El presidente Arthur”, La Nación, Buenos Aires, 4 y 5 de febrero de 1887, t. 13 p. 162.)
  • “Somos jóvenes, y si no hacemos cuanto la naturaleza espera de nosotros, ¡seremos traidores!” (“Cartas de Martí”, La Nación, Buenos Aires, 1ro. de abril de 1883, t. 9 p. 371.)
  • “A las aves, alas; a los peces, aletas; a los hombres que viven en la Naturaleza, el conocimiento de la Naturaleza: ésas son sus alas”. (“Educación científica”, La América, Nueva York, septiembre de 1883, t. 8 p. 278.)
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