Santa Cruz de Guabajaney, topónimo y pueblo olvidado.

Guabajaney

Nombre oficial: Santa Cruz de Guabajaney.

Fecha Patronal de fundación: 3 de mayo

Año de fundación: Impreciso. Anterior a 1607.

Localización: Inicialmente Paraje dentro del hato de Bariay. Con posterioridad Hato y Hacienda.

Registro monárquico: (Entre otros Según “Crónica de la guerra de Cuba (1895), v. 1.”)

  • Santa Cruz de Guabajaney.
  • Provincia de Santiago de Cuba (Obsérvese que esta provincia existió hasta el 8 de octubre de 1607 por Real Orden expedida por el rey Felipe III).
  • Reino de España.

Origen del nombre: El nombre proviene del topónimo de la aldea aborigen de agricultores ceramistas Guabajaney, ubicada en el mismo sitio del poblado actual, y del credo cristiano, refiriéndose al día 3 de mayo, conmemoración de la Santa Cruz.

Tradición:

– Celebración de las fiestas patronales normalmente entre el 30 de abril y el 3 de mayo.

– Baile del Chivo. Danza parecida al May Day o Palo de Mayo, donde se ataban cintas alrededor de un árbol o palo, a la vez que danzaban al ritmo de tambores, con la peculiaridad de que alternaban hombres y mujeres, donde los hombres simulaban un chivo encaramando a la hembra durante la danza.

– Baile del Majá.

– Fiesta de Santa Bárbara antes del inicio de zafra. Esta inicia tras la llegada de Roque García a Guabajaney.

– Fiesta de fin de zafra que se mezcló inicialmente con el inicio de las fiestas patronales y luego perdieron esa identidad quedando solo como fiestas de fin de zafra.

Breve Reseña Histórica.

Sitios Arqueológicos de la Aldea Guabajaney. 1 Asentamiento situado en el actual refriadero grande e inmediaciones. 2 encrucijada de Guabajaney, punto del primer asentamiento europeo. 3 Asentamiento de Camacho, detrás de la actual Fiscalía y hasta el río, más grande y de mayor población.

Guabajaney es un asentamiento aborigen de Tainos Clásicos, que a pesar de lo poco estudiado, dado el grado de deterioro de sus sitios arqueológicos por el efecto del hombre, sus elementos datan la existencia aquí por unos 3500 años.

Se practicaba la agroalfarería con un refinado trabajo de la cerámica. Su nombre es topónimo igualmente del río que formó la llanura fluvial de sus inmediaciones y que desemboca en la bahía de Bariay.

La aldea que existían en el lugar contaba con dos núcleos principales, el primero y más grande situado hacia la encrucijada del paraje de Guabajaney, sitio fundacional del asentamiento europeo 50 metros al oeste de las actuales intersecciones de las calles 6 y 9.

Al desembarco de los europeos Cristóbal Colón “(…)  llegó a dos casas que creyó ser de pescadores y que con temor se huyeron (…)  Cuando iba a tierra con los navíos salieron dos almadías o canoas, y como vieron que los marineros entraban en la barca y remaban para ir a ver el fondo del río para saber dónde habían de surgir, huyeron las canoas. (…)”; siendo esta quizás la primer descripción de un poblador de Guabajaney visto por un europeo.

Contrario a lo que muchos opinan, Santa Cruz de Guabajaney se encuentra registrado bajo la estructura de la Provincia de Santiago de Cuba, la que dejó de existir por Real Decreto de Felipe III, el 8 de octubre de 1607, por lo que su fundación es anterior a este año. Esto lo ratifican cinco elementos más:

  1. Diego de Ávila en su clásico e imprescindible Historia de los Orígenes del Hato de San Isidoro (…) cuando reconoce que Bariay y Guabajaney son hatos de los fundacionales más antiguos.
  2. El Libro de las Mercedes, donde el autor reconoce que algunas mercedes del principio no fueron registradas, las polillas destruyeron sus registros, o su deterioro los hace ilegibles; por lo que Bariay ni Guabajaney, al igual que Holguín, aparecen; aún cuando si lo hacen otras como San Juan de Las Puercas (Estancia de Puercas) el 15/1/1552; Río Naranjos el 27/5/1588; Río Seco el 16/8/1629 y una licencia para hacer una zona entre Corralillo y Potrerillo el 23/12/1643.
  3. Desde la conquista y hasta la muerte de Diego Velásquez se crearon los grandes hatos de oriente, los que además no estaban tan forzados a nombrar su santo patrón, es el caso de Bariay (San Salvador primero y La Santísima Caridad después). Esto fue legalizado por la Real Cédula del 8 de mayo de 1523. Esta puede ser la base del Paraje de Guabajaney en el hato de Bariay. Sin embargo:
  4. La Real Cédula del 4 de agosto de 1526, bajo la cual se crea por Gonzalo de Guzmán y el Obispo de Santiago de Cuba, Excmo. y Rvdmo. Mons. Fray Miguel Ramírez de Salamanca. De ser así, el año de fundación fue 1530. Esto justifica el Santo Patrón y que no aparezca en el Libro de la Mercedes.
  5. El Traslado del gobierno de la Isla para Santiago de Cuba en 1522, y la división de este para 1556, estrechan el espacio de división del gran hato de Bariay y fundación de Santa Cruz de Guabajaney, más estrecho.
  6. Las Ordenanzas de Cáceres de 1574 establecieron nuevas regulaciones para la mercedación, que no justifican los límites de Bariay ni Guabajaney.

En esta era postcolombina y anterior a las Reformas Borbónicas, es evidente que existía una actividad social y económica oculta o desconocida, donde su economía más allá del hatero, implicaba un comercio de contrabando en el que predominaban los productos agrícolas y ganaderos, la minería, y posiblemente una incipiente industria azucarera.

Ello queda claro para el autor, a partir de los siguientes elementos imposibles de ignorar.

  1. Guabajaney es una aldea taína de población significativa y estable, alrededor de la cual los sitios que aparecen son del tipo de tránsito o asentamientos siboneyes de cazadores y recolectores que se refugian fundamentalmente en las abundantes grutas y cuevas de la región.
  2. Se ubica en los territorios de mayor densidad de sitios arqueológicos y población aborigen de la isla, rica en oro y otros minerales de alta demanda europea como el cobre, la magnetita y el hierro.
  3. Su población recibió el mismo efecto de la transculturación que otras poblaciones de la isla.
  4. Son abundantes los documentos que dan fe de la actividad del corso y la piratería en la región, donde además abundan los puertos seguros y refugios naturales para ocultarse quien lo quisiera.

Es así, que tras las Reformas Borbónicas empieza a existir un mejor control sobre esta ignorada zona y se incrementan las informaciones oficiales sobre propiedades, actividades, etc; aunque a todos nos queda claro que poco de lo que realmente se tenía o hacía era lo que se declaraba, por evadir impuestos y otras obligaciones de la época, o simplemente por evitar los tediosos viajes y gestiones que estos implicaban en esa época.

Registros históricos generados precisamente bajo las mencionada reforma, crean la duda sobre el origen del santo patrón que ha confundido en su momento también a este autor, y es el hecho de que para 1770 aparezca registrado Juan González de Rivera casado en segundas nupcias con Catalina de la Cruz, y para 1772 aparezca el primer documento público registrado en Holguín donde se menciona específicamente Santa Cruz de Guabajaney, además como hacienda, cuando se conoce que las haciendas “…se establecieron casi inmediatamente después de la conquista y durante el siglo XVII…”.  La posible confusión está dado por la posibilidad de que el santo patrón estuviera asociado a la entonces dueña, pero en ese caso no apareciera registrada bajo la administración de la Provincia de Santiago de Cuba, la cual tenía bajo su dominio toda la isla, sus cayos y el territorio de la actual Florida en EEUU. Lo que si parece ser un hecho que solo falta documentar, es que para esta época se estableció la ermita católica del poblado, bajo la adjudicación de la Santa Cruz.

También resulta relevante la existencia en el Archivo de Bayamo de un croquis de Santa Cruz de Guabajaney de 1781, donde se aprecia una urbanización que coincide con parte del área urbanizada actual.

Con la entrada de la Edad Moderna, la abolición de las Leyes de India y la constitución española de 1812; ocurren convulsos procesos también aquí, que dan inicio a un grupo de cambios que alteran las propiedades y el desarrollo económico y social de la zona, lo que se ve fundamentalmente en el brusco desarrollo de la agricultura, la industria y la sociedad; e inician los procesos de concentración del capital y el latifundio.

En este contexto y hacia la década de 1830 inicia la presencia de la familia Sánchez, quienes por diferentes métodos concentran grandes extensiones de tierra e inician una revolución económica en la hacienda, al norte de Santa Cruz de Guabajaney. Con su llegada, lo hace Roque García, líder espiritual de los africanos que se gana la simpatía de los dueños y establece el cabildo y la tradición de la fiesta de Santa Bárbara.

Pasado el 7 de diciembre inicia sus molienda el ingenio Guabajaney, levantados en los límites inmediatos del poblado por el norte, y después de un brutal proceso de concentración de propiedades, donde prácticamente desapareció la competencia en la zona.

Este cabildo, ajeno a las prácticas religiosas de los dueños, fue sacado del pueblo asignándole un terrero en la zona de Palmito de Jicotea, donde aún hoy existe el centro espiritista.

Guerras de Independencias.

Casa Cernada, actual Museo Municipal. En sus orígenes comercio por departamentos en el primer nivel y casa familiar en planta alta. Tras la Guerra del 95 se transforma en librería. Para 1919 los Sánchez se apropian de ella, le eliminan el segundo piso y la convierten en casa de empleados. Aquí nace en 1934 el mártir Fernando de Dios Buñuel.

La dinámica económica de la región, que la pone al frente del empuje económico de los territorios de Holguín, hacen que la región sea codiciada y muy frecuentada en las operaciones insurrectas. Aquí se desarrollan importantes y frecuentes acciones combativas bajo en mando de jefes mambises como Calixto, Maceo, Máximo Gómez, Limbazo Sánchez, Julio Grave, José Inclan, Rafael Madrigal y Cruz, Ángel Guerra y muchos otros.

Tras la destrucción de Bariay y su cuartel por la fuerzas mambisas, se trasladan para Guabajaney los aparatos gubernamentales que incluían cuartel de la Guardia Civil y su Comandancia, Alcaldía, Registro Civil y correo.

Al terminar la guerra, con la nueva estructura administrativa, empieza a subordinarse al municipio de Gibara y permanecen las demás estructuras aquí, bajo el nombre de Bariay.

En la Guerra Chiquita, las acciones en el territorio no fueron significativas, aunque si estuvieron presentes.

Desde el mismo inicio de la Guerra del 95, el territorio fue un hervidero de revolución dada la frecuencia de las acciones en el pueblo y sus inmediaciones. Para entonces la Comandancia de Guabajaney de la Guardia Civil contaba con un sistema de fuertes en el pueblo y en los poblados inmediatos principales, y por su situación estratégica, fue asignado al lugar el 2º BATALLÓN DEL 3er REGIMIENTO DE INFANTERÍA DE MARINA, el que permaneció operando aquí hasta el final de la guerra.

Para entonces Guabajaney contaba con una población que superaba los 3500 habitantes, una amplia red de comercios, correo con heliógrafos, telégrafos y dos líneas telefónicas; casa sanitaria con un médico cirujano, red de hoteles, bares, casas de juegos, tren e lavado y otras propiedades significativas.

Proceso de extinción y reemplazo del topónimo de origen del pueblo.

Resulta interesante la secuencia que ocurre a partir de entonces y que prácticamente desaparece el nombre de Guabajaney. El primer elemento a considerar es el hecho de que desde la misma llegada de la familia Sánchez al territorio, iniciaron un proceso de concentración de capital y desarraigo cultural y de las tradiciones.

Este proceso recibe un especial impulso a partir del inicio de la Guerra Hispano – Cubana – Norteameicana; donde, bajo la primer intervención norteamericana: “… De lo que ocurrió aquí, los archivos regionales hablan solos. En uno de los fondos del Archivo Histórico Provincial de Holguín aparecen registradas 581 inscripciones de propiedades norteamericanas; de ellas, 534 corresponden a fincas rústicas y 47 a fincas urbanas. Estas propiedades fueron adquiridas en el período comprendido entre 1899 y 1920. En el caso de las fincas rústicas se trataba, fundamentalmente, de sitios de labor y de haciendas comuneras deslindadas; así como de lotes de terreno para la construcción de almacenes, comercios y viviendas, en el caso de las fincas urbanas. Un total de 331 (56,9%) inscripciones de propiedad se adquirieron entre 1899 y 1902, de lo que se infiere que este fue un período de gracia para las empresas inversionistas, colonos y especuladores de tierras, pues una vez que pasó el estado de ocupación militar, las transacciones disminuyeron y nunca más alcanzaron el ritmo y la cantidad de esos años.”

Más detalladamente y para no hacer extenso este trabajo, solo llamo la atención sobre estos cuatro hechos:

Circular 16. Fragmento.

I. CIRCULAR No. 16 del 31/12/1897 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos SECCIÓN DE MERCADOS EXTRANJEROS. NUESTRO EQUIPO CON CUBA ENTRE 1887 A 1897. En un momento en que la atención pública se centra en gran medida en Cuba, esperando el resultado de la terca lucha que ha estado en progreso durante los últimos años, algunos explican nuestro comercio con esta isla antes y desde la apertura de la guerra puede resultar de interés. La presente circular basada en los rendimientos oficiales de importación y exportación exportados por la Oficina de Estadísticas del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, por lo tanto, ha sido preparada. (…). Clase 59. Derivados del azúcar, condimentos y estimulantes. No. 30. Sánchez Hermanos. Plantación de azúcar y central Santa Lucía. Guabajaney, Gibara. En Guabajaney”.  Es decir, el gobierno de los Estados Unido reconoce que el central Santa Lucía está ubicado en Guabajaney, municipio Gibara y que es una propiedad norteamericana.

II. La población según el Censo de 1899 era: Santa Lucía 3436 habitantes. TENIENTE CORONEL J. P. SANGER, Inspector General, DIRECTOR. HENRY GANNETT Y WALTER F. WILLCOX. WASHINGTON: IMPRENTA DEL GOBIERNO. 1/1/1899.  Obsérvese que ahora, intervención norteamericana de por medio, ya no es Guabajaney; aunque en los aspectos administrativos y legales seguía siendo Guabajaney. Es bueno señalar además que para este entonces ya habían retirado del pueblo el registro civil y la alcaldía.

III. El gobierno cubano había contratado a EEUU la emisión de una hoja cartográfica 1:50000 para la edición de 1953. en la misma, aunque el nombre oficial seguía siendo Guabajaney, apareció en el poblado el nombre de Central Santa Lucía en el área de la industria y no apareció más nada.

IV. Como parte del mismo contrato para la edición cartográfica, el 1/1/1957 se publica la Gaceta No. 30 Cuba. Donde Estados Unidos aborda los nombres geográficos. En su página 47 define: Guabajaney, Río. 21,04 N – 76, 03 W; y en su página 108 define Santa Lucía Poblado y las coordenadas de los cuatros puntos límites de entonces y el centro; y Santa Lucía Central en los 21.03 N – 76.02 W.

De esta forma, a imposición extranjera y con la complicidad del gobierno cubano, sin ningún acto legal fundacional, se desarraiga el nombre oficial y santo patrón del pueblo, por otro impuesto.

Otros hechos también deben ser considerados en este aspecto. Entre ellos los siguientes.

Desde la misma intervención norteamericana, la familia Sánchez aceleró el proceso violento de destrucción por cualquier vía de todo lo que no fuera de su propiedad y estuviera dentro del área urbana. Hay que señalar que Santa Cruz de Guabajaney no formaba parte de sus propiedades y que por la cantidad de población que existía y la actividad comercial, debía adquirir la categoría de ciudad, cosa esta que iba contra sus intereses, por lo que como consecuencia de sus acciones expulsaron a la población original y eliminaron las propiedades ajenas. Este proceso realmente inició desde su llegada al lugar, pero vio su mayor auge entre 1898 y 1919.

En el aspecto religioso, se expulsaron del lugar todas las prácticas no católicas y se remplazó la ermita pública por una capilla privada, donde se cambió el santo patrón por la advocación de Nuestra Señora de los Dolores. Tampoco permitieron ante la necesidad de retirar la iglesia de Santa Florentina, de Bariay, que se estableciera en Guabajaney, como correspondía y donde existía una ermita, por lo que en su lugar se estableció en Fray Benito, donde no existía ningún centro de práctica católica; por lo que la iglesia debió permanecer en una especie de clandestinidad por un espacio aproximado de 20 años.

El último acto de este tipo ocurre para 1976 con el surgimiento del municipio Rafael Freyre el 10/10/1976; donde Zoila Durán escribe al Vaticano bajo el supuesto de que sería cambiado el nombre del pueblo, y se accede a la intensión, nuevamente cambia la advocación de la capilla ahora por Santa Lucía.

También influyeron hasta destruir el sistema de sanidad que existía en el pueblo y que no era de su propiedad, creando uno propio y exclusivo para la familia y sus empleados, dejando al resto del pueblo sin cobertura sanitaria.

Esta entrada ha sido publicada en Lugares, Mi Pueblo, Sociedad y etiquetada como , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *