Hechos de Guabajaney I

La Gaceta de La Habana, periódico oficial del Gobierno Colonial en la isla desde 1790

Teniendo en cuenta el aniversario de fundado el actual pueblo de Santa Lucía como Santa Cruz de Guabajaney, y encontrarnos en el contexto de sus fiestas patronales originales que culminaban el 3 de Mayo, día de la Santa Cruz; así como por el hecho de que pseudoinvestigaciones han llevado al acuerdo de celebrar esta fecha en un hecho y contexto que nada tiene que ver con el pueblo, quiero traer en esta ocasión el análisis sobre hechos recogidos en La Gaceta de 1897.

La Gaceta tiene sus orígenes en la Gaceta de Madrid, dada las condiciones de provincia de ultramar que tenía la Isla, y por ende se hacía en Cuba la Legislación promulgada por la Corona. El primer ejemplar, del que se tiene información data del 24 de octubre de 1790. Durante la época colonial la Gaceta, con diversas denominaciones, entre las que se encuentran Aviso de la Habana, Diario de la Habana y Gaceta de la Habana, era publicada en periódicos del Gobierno, con una periodicidad al inicio trimestral y posteriormente diaria, aunque en la fecha de nuestro análisis se encuentran coleccionadas en tomos semestrales, es decir edición enero – junio y el segundo número con julio – diciembre.

Este era el documento oficial legal del gobierno de la isla, donde se publicaban todos los hechos, nombramientos, órdenes y legislaciones; que oficialmente acontecían, y donde como es lógico, no apareció nunca Santa Lucía como un lugar oficial de la Jurisdicción de Holguín ni ninguna otra autoridad administrativa.

Ya en mi artículo Santa Cruz de Guabajaney, se analizó una cronología de hechos que dan la explicación a la intervencionista, pro-norteamericana e impositiva causa del cambio de nombre del pueblo, y en el día de hoy abundaré en los elementos que he logrado investigar alrededor de tres hechos recogido en estos dos números de La Gaceta correspondientes al año de 1897 y los eventos históricos que acontecían.

Vale señalar, lo significativo que resulta que un poblado como era Santa Cruz de Guabajaney, con algo más de 3500 habitantes en esa época, aparezca en tres ocasiones en los números oficiales de este año (1897).

 

1er Hecho. La Gaceta /1897 Enero – Junio

Don José Gálvez Martínez, Comandante de infantería, y Juez instructor de esta plaza.

Habiéndose ausentado del pueblo de Guabajaney, punto donde fijó su residencia al ser puesto en libertad provisional el paisano Angel Paneque Ricardo, natural de ¿Velasco?[1] Provincia de Santiago de Cuba[2], de 36 años de edad, soltero, oficio del campo, cuyas señas se ignoran, y á quien estoy sumariando por el delito de rebelión[3].

Usando de la jurisdicción que me concede el Código de Justicia militar, por el presente

Destino de los cubanos que se localizaban en los campos tras la Concentración de Weyler

tercer edicto, llamo, cito y emplazo á dicho Angel Paneque, para que en el preciso término de 10 días, á contar desde la fecha[4], se presente en este Juzgado, sito calle Mercaderes[5] núm. 24, á fin de que pueda responder á los cargos que le resultan en la sumaria que por el citado delito se le instruye.

A la vez, en nombre de S. M[6]. el Rey (q. D. g.[7]) exhorto y requiero á todas las autoridades tanto civiles como militares y á los agentes de la policía judicial, para que practiquen activas diligencias en busca del referido procesado, y caso de ser habido, lo remitan en calidad de preso con las seguridades convenientes á esta plaza y á mi disposición; pues así lo tengo acordado en providencia de este día.

Y para que la presente requisitoria tenga la debida publicidad, insértese en la Gaceta de la Habana.

Dado en Holguín á los 27 días del mes de Febrero de 1897. -Vto. Bno.—El Comandante Juez instructor, Gálvez.—Por su mandato: el soldado Secretario, Manuel Regueiro García.

Para entender el contexto del hecho hay que recordar la activa zona de operaciones de las fuerzas mambisas en la zona, que se iniciaron desde el mismo inicio de las contiendas en febrero del 95, y que al iniciarse las operaciones de La Invasión de Occidente, Maceo dejó apostadas en la región las fuerzas necesarias para mantener el acoso al enemigo y el aprovisionamiento de las tropas, por lo que las fuerzas españolas se vieron obligadas a apostar en Guabajaney, el 2º Batallón del 3er Regimiento de Infantería de Marina.

Militarmente, desde la destrucción del poblado de Bariay el 4/1/1873 por el Teniente Coronel Limbano Sánchez Jefe occidental del 1er Batallón de Holguín, el Cuartel de la Guardia Civil (Campamento o Comandancia Militar) de Bariay fue trasladado para Guabajaney, aunque mantuvo su denominación de Bariay. Esa comandancia existía desde 1827 junto a las de Banes, Tacámara y Sao Arriva; en la Capitanía de Bariay.

Al inicio de la contienda del 95, esas fuerzas tenían su comandancia frente al actual Gobierno Municipal, donde permanecían apostados en tiempo de paz 12 tropas, y una red de fuertes subordinadas a Guabajaney, entre las que se encontraban El Retrete, Bariay, Palmito de Jicotea, Los Melones, Junucún, Fray Benito; entre otros. Estos fuertes en tiempo de paz eran atendidos por dos tropas. No obstante, desde 1868 ya había habilitado en Guabajaney un Cuartel con una posta permanente de 12 hombres, subordinados a la Comandancia de Bariay.

Aspecto de cualquier niño reconcentrado tras 6 meses en el campo de concentración

Por su parte, estas fuerzas activas que reforzaron la zona tenían una activa y abusiva acción contra la población civil de los campos de aquí, agudizada por la criminal Reconcentración de Weyler; donde cada persona que fuera encontrada en zonas rurales eran consideradas rebeldes y por otra parte debían internarse en los “primeros campos de concentración nazi” que este autor conozca, donde se habilitaron dos en la zona, uno en Fray Benito y otro en el Cayo de Bariay.

La crueldad de lo que ocurría aquí quedó bien marcada en dos documentos oficiales, el primero, un telegrama del propio Gral. Weyler a Madrid el 9 de septiembre de 1897 donde informaba de que “dos columnas habían destruido los poblados insurrectos de Tasajeras, Veguitas, Flores y Bijarú, causando grandes destrozos al enemigo”. Donde el enemigo era simplemente la población rural que no se había acogido a la concentración.

Mi familia, ya en la Guerra del 68, donde al menos no existió la mencionada concentración, donde mi bisabuela Felipa Ramírez Escalona, vivía en Naranjo Dulce, en las inmediaciones de Bijarú, llegó a su casa una partida de las fuerzas españolas que operaban en el lugar, asesinando a sus padres y único hermano, donde ella escapó por puro milagro en medio de su inocencia, por lo que debió ser criada por un tío materno en las inmediaciones de Bijarú y el Sao de Los Hidalgos. Allí también se crió su primo hermano, el muy conocido Pepe Ramírez.

Los segundos documentos se refieren a varios artículos publicados en El diario de la Marina, El Porbenir, The Morning Time, The New York Time y Baltimor Sun; este último un informe del Congresista Gallinger sobre los horrores de la guerra de Cuba. Todos ellos con artículos referidos a hechos acaecidos en Guabajaney y su jurisdicción.

Por otra parte, el delito de rebelión era condenado simplemente con el fusilamiento o la horca; es decir, que el mencionadoAngel Paneque Ricardo tenía tres opciones: morir fusilado o ahorcado generalmente extrajudicialmente, morir de hambre en un campo de concentración ó incorporarse a las fuerzas mambisas, variante que este autor no ha podido comprobar, pero considera como más probable.

 

2do Hecho. La Gaceta /1897 Enero – Junio

Don Manuel Giménez Marín, primer Teniente del primer batallón del regimiento infantería de la Habana, y Juez instructor de causas militares de la plaza de Holguín.

Ignorándose el paradero actual del paisano vecino de Arroyo Luis[8], Ezequiel Paño Góngora, fugado del fuerte “Melones”[9], en Guabajaney, de 34 años de edad, natural de Holguín, de estado soltero, de profesión campo, sin señas particulares, á quien de orden del Excmo. Sr. Comandante general de esta División instruyo causa en averiguación de si perteneció á alguna partida insurrecta.

Usando de la jurisdicción que me concede el Código de justicia militar, por la presente requisitoria, llamo, cito y emplazo á dicho procesado; para que en el término de 20 días, á contar desde la fecha de la publicación de la misma, se presente en la cárcel pública de esta ciudad á responder á los cargos que le resultan del sumario; bajo apercibimiento de ser declarado rebelde si no compareciere en el referido plazo, siguiéndosele el perjuicio que haya lugar.

A la vez, en nombre de S. M. el Rey (q. D. g.) exhorto y requiero á todas las autoridades tanto civiles como militares y á los agentes de la policía judicial, para que practiquen activas diligencias en busca del referido procesado, y caso de ser habido lo remitan en calidad de preso con las seguridades convenientes á dicho establecimiento, y á mi disposición; pues así lo tengo acordado en diligencia de este día.

Y para que tenga la debida publicidad, insértese en la Gaceta de la Habana.

Holguín, 19 de Marzo de 1897.-El Juez instructor, Manuel Giménez.-Por mandato de S. S.: el Secretario, Nicasio Soto.

Fortín típico de la Comandancia de Guabajaney

Con esta nota oficial, a este autor no le queda claro la exactitud de quien era el mencionado paisano, si un holguinero residente en Arroyo Luis que fue capturado en una de las tantas partidas españolas que se movían por la zona, o uno de los tantos miembros de la Guardia Civil que eran forzosamente incorporado a las fuerzas españolas y ante cualquier oportunidad desertaban escapándose hacia otros territorios o incorporándose a las fuerzas mambisas.

Con esto ocurría que en tiempo de paz ser parte de los voluntarios de la Guardia Civil tenía sus beneficios más que nada políticos, pero una vez iniciada la guerra la situación para estos era muy compleja, dejando claro lo que aquí ocurría algunos documentos oficiales públicos o militares.

(…) en Cuba se cobraba el sueldo doble y, además, la mitad mas del sueldo y, por ello, normalmente, nadie quería volver de allí. Se fomentaba el matrimonio con cubanas entre los jefes y oficiales allí residentes; al retirarse, cobraban el sueldo de ultramar, aunque se les permitiese volver a España[10].

La batalla de Fray Benito[11], cercanas a ¿Bariay? y Gibara, fue lo más fuerte que las tropas del Gobierno han tenido desde que la revolución comenzó. Anoche un cañonero español entró en este puerto de Gibara, con 107 soldados heridos a bordo. Los hospitales de Gibara y Holguín están llenos de tropas heridas.[12]

Si apresuré repatriación división Holguín fue precisamente (…), cuanto que la epidemia del tifus y viruela la tenían diezmada con mil seiscientos hombres enfermos, de los cuales treinta y tres muertos en el trayecto a Gibara y noventa viaje península[13].

13 de septiembre de 1896: muere de vómito en Guabajaney provincia de Santiago de Cuba el soldado de la Infantería de Marina Francisco Agut Barbera. Nacido en Adzaneta del Maestrazgo,  Castellón. Registrado el 23/02/1897[14].

Esta era la causa principal por la que militares españoles desertaban y se quedaron en su mayoría establecidos en Cuba al terminar la Guerra del 95. Por una parte las fuerzas mambisas proporcionaban un daño que muchas veces no era reflejado en los partes oficiales del ejército, por lo que obliga a analizar los partes españoles, las publicaciones en Cuba oficiales y clandestinas, las publicaciones en el extranjero, fundamentalmente en los Estados Unidos, y los partes de guerra del Ejército Mambí y la República en Armas.

Tropas de la Infantería de Marina del 3er Regimiento parten hacia Cuba y fueron las tropas asignadas a reforzar la Casa de Armas de la Comandancia de Guabajaney

3er Hecho. La Gaceta /1897. Julio – Diciembre.

Don Federico Dopico Rebollar, Alférez del 29 batallón dél 29 regimiento de infantería de Marina.

Hallándome instruyendo causa contra el soldado del mismo batallón y regimiento, Luis Arrieta Castañales, por habérsele disparado su fusil y herido á los de su clase Eustaquio Unamucio, Julián Arteaga y: Antonio Bilbao, y teniendo que ampliar la declaración prestada en dicha causa, el licenciado en medicina y cirujía D. Amado del Valle y Pestaña, médico que fué del poblado Guabajaney y cuya residencia actual se ignora; en nombre de la ley requiero por el presente edicto al mencionado señor, para que se sirva manifestar á este Juzgado de instrucción, sito en la representación del ya dicho batallón, en esta ciudad, el punto donde actualmente reside, á fin de poder enviarle el interrogatorio correspondiente.

Y para que llegue á noticia del interesado, insértese este edicto en la Gaceta de la Habana y Boletín oficial de la provincia.

En Holguín á los 12 días del mes de Octubre de 1897. —Federico Dopico.—Victoriano Fernández.

Debemos iniciar por saber quien era el Licenciado en Medicina y Cirugía Amado del Valle y Pestaña. Fue uno de los alumnos del 1er año de medicina acusado por la profanación de la tumba de Gonzalo de Castañón que terminó con el Fusilamiento de los 8 Estudiantes de Medicina y el encarcelamiento y condena a trabajo forzado del resto del grupo (30 alumnos). Amigo y compañero de aula de Fermín Valdez Domínguez, se entiende en parte su ideología por este escrito de Fermín al ser deportados a España el 12 de mayo de 1872: “En la madrugada sombría (…) salían del Presidio Departamental de La Habana más de cien hombres; (…) Entre aquellos presidiarios, enfermos y abatidos por el palo y la mala alimentación y los horrores de las Canteras de San Lázaro, iban treinta adolescentes a los que la pasión y la mentira criminalmente consentida y apoyada por los hombres del gobierno, les había puesto al pie una cadena, después de asesinar a ocho de sus compañeros.(…) Como uno de los presidiarios, y entre los estudiantes encausados el 27 de noviembre de 1871, iba el que estas líneas escribe (…) Y días después a bordo ya del vapor correo español que nos llevaba a España, cuando la chusma que nos acusó nos despedía desde la Cortina de Valdés con gritos  insultantes, los marinos españoles de la fragata “Zaragoza” nos saludaban con hurras cariñosos desde la lancha de vapor en la que nos acompañaron hasta el Morro.”

De izquierda a derecha en 1897 Alcaldía y correo, Comandancia de Arma de Guabajaney, al fondo la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores y a la derecha la casa del Dr. Amado del Valle. En 1904 solo había cambiado la funcionalidad de la Comandancia de Arma, entonces Cuartel de la Guardia Rural.

Una vez graduado y regresado a Cuba, se establece como médico y cirujano en “la casa del botiquín”. Aquí se mantuvo ejerciendo y vinculado a la vida social del lugar hasta bien entrada la Guerra del 95 en que “desaparece”, al parecer por sus relaciones con Fermín Valdez y Rafael Manduley del Río se incorpora a la lucha independentista y al concluir la misma, reaparece en La Habana, de donde procedía, donde establece negocios asociados a la industria farmacéutica, hasta su fallecimiento.

¿Porqué llaman a Amado del Valle?, simple: primero es el primer y único médico en toda la región, y segundo, su casa está situada en el mismo frente del Cuartel de la Guardia Civil, en la esquina de calle 1 y 4, frente a la actual sede del Gobierno Municipal y el fondo hacia el sitio del actual monumento al trapiche del Ingenio Guabajaney.

En estos casos era común el infringirse daños personales o a sus compañeros para obtener rebaja de servicio que le permitiera al o a las tropas afectadas no participar en acciones, quedándose en los cuarteles. Ya está el antecedente de la existencia en esta misma Comandancia de Armas de 12 tropas activas y 20 heridos y enfermos, aún sin haber existido acción combativa anterior.

Es interesante el hecho de que en una guarnición se escape un tiro, lo cual es totalmente posible como accidente, pero que a sedal hiera a tres tropas, ya que en ningún informe aparecen elementos de que alguna de las heridas haya sido grabe.

De esta comunicación el autor asume que existía un dictamen anterior del citado médico con el que la jefatura militar no estuvo de acuerdo, por lo que cita nuevamente a declarar a Amado del Valle, el que al parecer entre la ocurrencia del hecho y esta fecha fijó su alzamiento.


[1] En el nivel de deterioro que posee el documento consultado, pudiera referirse al poblado de Velazco en la misma Jurisdicción de Holguín.

[2] Se nombra Provincia de Santiago de Cuba a todos los territorios mercedados antes de 1604, cuando por Real Orden dejó de existir esta Provincia que alcanzaba todo el archipiélago cubano y la Florida.

[3] Delito de Rebelión se refiere a los sospechosos o capturados como combatientes de las fuerzas mambisas.

[4] Se refiere a la fecha en que se publique La Gaceta.

[5] Actual calle Frexes en la ciudad de Holguín.

[6] Acrónimo de Su Majestad.

[7] Acrónimo de “que Dios guarde”.

[8] Arroyo Luis, poblado de la sierra maestra al noroeste de Playa Marverde, en Santiago de Cuba.

[9] Fuerte de Melones. Aunque tuvo diferentes ubicaciones, en el momento de los hechos que se describen se encontraba situado en la elevación de la actual Escuela Primaria Capitán San Luis, desde donde se dominaba la cruz del camino de Arroyo Pilón – Las Cejas – Palmito de Jicotea – Sao Redondo; y la cruz de camino de Las Minas – La Cejita – Melones – Sao Redondo. Era un fuerte de madera similar al que se conserva en Cayo Bariay, construido para bloquear la entrada y salida al cayo, tras la concentración de campesinos allí.

[10] Hoja de servicios de la infantería de marina en cuba.

[11] Se refiere al Combate de Guabajaney del 6 de junio del mismo año, el cual es minimizado en sus consecuencias por los artículos pro-españoles publicados en El Diario de la Marina y El Provenir, y los partes oficiales del Ejército Español.

[12] The New York Time. June 30, 1895, Page 5

[13] 7 de Noviembre de 1898. Telegrama oficial reservado que mandó a Madrid el General Blanco

[14] Se refiere a la fecha de registro en el libro de defunciones del ejército.

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