Santa Cruz de Guabajaney. Orígenes

Guabajaney resulta una aldea taina precolombina, de cuya existencia se han encontrado dos sitios o áreas fundamentales, la primera y más grande, en áreas de la actual calle 6 en las zonas del Tribunal, IPE, Fiscalía y hacia el fondo buscando el río, y el otro asentamiento en la zona del resfriadero grande del ingenio, zona en la que existió también un riachuelo.
Los daños antropológicos ocasionados en el área, permitieron en su momento un levantamiento impreciso de ciertas informaciones fundamentales de la población que allí vivía, sin embargo, si aparecieron vasijas de cerámica y otros objetos que apuntaban a una comunidad bastante grande y establecida, de agricultores alfareros; todo esto favorecido por la calidad de los suelos del área y los ríos, para entonces caudalosos, que lo cruzaban.
El origen registrado de estos lares se remonta a “los territorios del norte de Bayamo”, capitaneados por el conocido desde la llegada de Colón, Bariay.

En su primera estructura, Guabajaney es un paraje del Hato de Bariay, cuyo centro territorial no radicaba exactamente en ninguno de los centros de poblado que tuvo Bariay, y Guabajaney se encontraba en el centro de los límites iniciales del polígono hático inicial de Bariay.
Por otro lado, la referencia más antigua al poblado, este autor lo pudo encontrar con fecha de 1781, en un folio de los archivos sobrevivientes de Bayamo, donde aparece Santa Cruz de Guabajaney, ya con su santo patrón y el nombre originario aborigen como acostumbró la colonia, en un mapa que representaba sus perfectas calles trazadas desde lo que hoy es los límites por el norte de la actual calle 3 y camino de salida hacia la playa (actual Cochico) aproximadamente por la actual calle 16. Por el sur se limitaba en la actual calle 13 con salida hacia el sur por la actual intersección 13 y calle 6, donde se encontraba el cementerio. El límite este lo trazaba la actual calle 16 con camino hacia La Caridad de Bariay por calle 7. Por el oeste el límite lo establecía calle 6, aunque no al nivel de hoy de la senda de salida, sino aproximadamente al nivel de la calle 4 en la subida al gobierno, hasta unirse al trazado actual aproximadamente en la intersección de calle 6 y calle 13, desde donde se desarrollaba el camino de acceso hacia el sur. La entrada al poblado en esa dirección se desarrollaba por la actual calle 9 siguiendo un itinerario que lo unía a la actual carretera a Fray Benito en las inmediaciones del puente de la represa cerca de Juan Cantares.
Estos 4 caminos de acceso al poblado coinciden en la zona aproximada donde se encontraba la aldea precolombina, lo que afianza la teoría de que estos eran senderos de acceso a la aldea que provenían desde la época precolombina.
En este mismo mapa, es donde aparece por primera vez según lo encontrado por el autor, el nombre de la Santísima Caridad de Bariay, refiriéndose al poblado centro, capital de la posterior Capitanía Pedánea, que se encontraba ya para entonces al este de Guabajaney.
Aunque el año de nombramiento del poblado no se ha podido precisar, si es claro que su santo patrón es el día 3 de Mayo. Ante la pregunta a especialistas del Archivo de Bayamo y otros especialistas reunidos en el lugar, quedaron claro los daños ocasionados a esos archivos en las dos quemas de Bayamo, por lo que más detalles quizás se deban buscar en los archivos de Santiago de Cuba o los Archivos de India.

MERCEDACIÓN DE LAS TIERRAS DE GUABAJANEY.
Para ubicar el momento de la mercedación de las tierras de Guabajaney, además de lo escrito, es necesario un análisis del contexto particular en que esto ocurre y sus consecuencias. Entre estas a criterio del autor, revisaremos las más importantes.
I. Bariay es el primer sitio de Cuba conocido por los europeos a su llegada, sitio de entrada bautizado como “la tierra más hermosa” , donde además se encontró abundante población, agua, alimentos. La población en tal magnitud que se ha considerado la región como la más poblada de Cuba y en sus inmediaciones se encuentra la “capital arqueológica de Cuba”.
II. Para los primeros exploradores aquella hermosa tierra y la más grande también resultaba muy fácil de llegar “teniendo en cuenta el rumbo (…). Enmendando todas las posibles variaciones y las inexactitudes de las distancias y los instrumentos de medición y considerando los puntos extremos por los que pudiera haber hecho su recorrido, la franja de territorio donde eventualmente debió desembarcar Colón en la isla de Cuba abarca un espacio entre las Bahía de Gibara y Naranjo. En esta franja se encuentran las Bahías de Jururú, Bariay y Vita (…) . Esto hace que a los que ya estuvieron en el lugar les resulte muy fácil regresar, pues hasta las condiciones naturales de vientos, corrientes y puntos de orientación los atraen al lugar.
III. Ya desde la primera visita al lugar los españoles conocen que existen otras “ciudades” más grandes y lugares en los que abunda el oro, donde también pudieron ver figurillas de oro machacado u otros materiales y muchas pepitas, principal atractivo para el codicioso colonizador.
IV. “En esta isla (…), había infinitos pueblos, juntas las casas, y de muchos vecinos juntos de diversos linajes, puesto que de uno se pudieron haber muchas casas y barrios multiplicados”
V. “En una primera fase la fiebre de oro y plata dirigió los primeros pasos de explotación hacia los placeres de los ríos de montaña y piedemontes” . Orografía que se corresponde perfectamente con el territorio de Bariay y Guabajaney, donde además existieron explotaciones de este tipo y época como las de arroyo de Oro, Cayaguaní (Cayo de Oro) Los Mineros, Cerro de torre, El Hato de Bariay (donde aún se sigue extrayendo en la misma forma y clandestina), etc.
VI. Por todos es conocido el límite o área empleada para la mercedación exclusivamente en Cuba por el sistema de hatos, corrales y realengos; pero que también es reconocido que un grupo de terrenos mercedados se consideraban haciendas, excedían los límites de los hatos, fueron otorgados a instancia de Diego Velásquez y posterior; y prohibidos por las “Ordenanzas de Cáceres de 1574” . Coincidentemente estos grandes hatos se otorgaron en el norte de oriente y algunos autores hablan de que fueron solo 7.
VII. Anterior a estas Ordenanzas, por real provisión del 15 de abril de 1541 ya se habían emitido órdenes de no repetir esas reparticiones exageradas.
VIII. El Traslado del gobierno de la Isla para Santiago de Cuba en 1522, y la división de este para 1556, estrechan el espacio de división del gran hato de Bariay y fundación de Santa Cruz de Guabajaney, limitando aún más el estrecho espacio de tiempo de la mercedación de Bariay y Guabajaney.
IX. Desde la conquista y hasta la muerte de Diego Velásquez se crearon los grandes hatos de oriente, los que además no estaban tan forzados a nombrar su santo patrón, es el caso de Bariay (San Salvador primero y La Santísima Caridad después). Esto fue legalizado por la Real Cédula del 8 de mayo de 1523 . Esta puede ser la base del Paraje de Guabajaney en el hato de Bariay.
X. La Real Cédula del 4 de agosto de 1526 , bajo la cual se crea por Gonzalo de Guzmán y el Obispo de Santiago de Cuba, Excmo. y Rvdmo. Mons. Fray Miguel Ramírez de Salamanca. De ser así, el año de fundación fue 1530. Esto justifica el Santo Patrón y que no aparezca en el Libro de la Mercedes.
XI. El Prontuario de Mercedes , donde el autor reconoce que algunas mercedes del principio no fueron registradas, las polillas destruyeron sus registros, o su deterioro los hace ilegibles; por lo que Bariay ni Guabajaney, al igual que Holguín, aparecen; aún cuando si lo hacen otras como San Juan de Las Puercas (Estancia de Puercas) el 15/1/1552; Río Naranjos (Yaguajay) el 27/5/1588; Río Seco el 16/8/1629 y una licencia para hacer una zona entre Corralillo (Corralito) y Potrerillo el 23/12/1643 (La actual Caridad de Santo Tomás ó Santo Tomás). Esto deja claro que estos territorios también fueron mercedados antes de 1643.
XII. Diego de Ávila en su clásico e imprescindible Historia de los Orígenes del Hato de San Isidoro (…) cuando reconoce que “Bariay y Guabajaney son hatos de los fundacionales más antiguos” . Los hatos fundacionales más antiguos son los mercedados por Diego Velásquez y posterior, que se reconoce que no están registrados en el Libro de Mercedes por ser anteriores a 1541, fecha en que se regularizó más el registro de las mercedes.
XIII. Es conocido por documentos y otros autores que estos “Grandes Hatos” del principio llegaron a tener hasta 6 hatos siempre que se destinaran al fomento de hasta 12 mil cabezas de ganado y permitieran otros sitieros en su territorio, como es el caso de ambos hatos y su fundación como haciendas ganaderas.
Este último aspecto requiere un especial análisis a partir de las particularidades que acompañaron las mercedaciones de Bariay y Guabajaney.
Un análisis histórico – lógico y documental de los elementos disponibles, y técnicas actuales de geoposicionamiento, llevan a este autor a la conclusión de que como dicen algunos autores, el Guabajaney inicial en la colonia formó parte del hato de Bariay (Gran hato), lo que pudo ocurrir a instancia de Diego Velásquez o por el Obispo de Santo Domingo a 6 hatos (un hato equivalía a 55,7 Km2 aproximadamente), o desde un inicio otorgadas por Diego Velásquez, pero denegados sus límites por ordenanzas posteriores por exceder los límites de 6 hatos para 12 mil cabezas de ganado.
Esto justifica que se otorgara a instancia de Gonzalo de Guzmán y el Obispo de Santiago de Cuba, Excmo. y Rvdmo. Mons. Fray Miguel Ramírez de Salamanca; asegurando los límites de Bariay a 4 hatos (222,8 Km²) y Guabajaney en 2 hatos (111,4 K m²). Estudios poligonales actuales sobre sistemas digitales, precisan increíblemente los límites de Bariay ligeramente por encima de los 240 Km² y Guabajaney en los 110 Km²; esto considerando que la Legua empleada en la época de demarcación de Bariay y Guabajaney equivalía a 4435 m (un hato = 55,7 km2).

Esta entrada ha sido publicada en Mi Pueblo y etiquetada como , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *