Santa Cruz de Guabajaney. La Colonia.

Al contrario de lo que muchos autores consideran, los territorios de Guabajaney y Bariay están ampliamente habitados desde principio de la colonización y esto lo demuestran las mercedaciones realizadas y registradas como se mencionó anteriormente en el precepto XI de los orígenes, y otros registros de avistamientos y ataques piratas, comercio de contrabando, cartas náuticas y libros publicados en la Corona Española.
Si queda claro a este autor, que la actividad económica y social de la región se mantenía al margen de las autoridades españolas, donde predominaba el contrabando y la economía informal. Siendo las Reformas Borbónicas, Ordenanzas de Cáceres y el Catastro de Ensenada los que pusieron coto a la marginalidad existente y orden en el reconocimiento, registro y oficialización de todas las regiones y actividades que se realizaban en la zona.

Contrario a lo que muchos investigadores consideran, obsérvese en la margen izquierda de la Bahía de Bariay (costa oriental de Cayo Bariay), representación de edificios europeos inmediatos a la costa, en esta carta de navegación de 1618. Una de ellas fué identificada en exploraciones arqueológicas realizadas en la década de 1980 por el Dr. Goarch y el equipo de arqueología de Holguín

Sin dudas, Guabajaney fue mercedado como hacienda Ganadera diseñada para la crianza extensiva de ganado mayor con área según la norma de entonces para 4 mil cabezas. La abundante agua y pastos naturales permitieron esa actividad mientras fue prudente y el auge de la industria azucarera y otras actividades económicas influyeron y modificaron su concepto inicial y mercedación.
Esta tradición ganadera y las variantes de pastos naturales y otros introducidos desde esta época prevalecen hasta nuestros días y fueron causa de modificación del paisaje natural encontrado por Colón en 1492 y sus secuelas se observan hasta el día de hoy.
Los abundantes y seguros puertos en la zona, presentaban excelentes condiciones para el comercio de contrabando con carnes, pieles, derivados de la caña y el tabaco; así como otros minerales y productos, con el corso, la piratería y otras naciones.
Este hecho muy reconocido por la transmisión oral, lo corroboran también las cartas náuticas de principio del siglo XVII que ubican en el interior de las bahías, la existencia de caminos, casas de vigías, posiciones militares, señales marítimas, etc.
Especialmente interesante para el estudio de los asentamientos y la dinámica de la población en la región, resulta la carta náutica de la Bahía de Bariay de 1618, que muestra en el lado oeste de la bahía e inmediato al mar, una serie de edificaciones sobre un terreno que hoy no existe dada la erosión costera en este lugar.
La inmediata a la punta de sotavento, puede corresponderse con la vivienda de pescadores identificada por Goarch y equipo en las investigaciones arqueológicas realizadas en el marco del Vto Centenario del Encuentro (1992).
A criterio de este autor, ese es el asentamiento original inicial del Bariay europeo, y que como dice la transmisión oral, fue migrando inmediato a las márgenes del río hasta su posición actual, como consecuencia de epidemias, ataques piratas e inundaciones. Como es lógico, en este mapa (carta Náutica) solo se representan las edificaciones inmediatas a la costa, no las de detrás de la línea costera.
Es bueno destacar que en una actualización de este mismo mapa de dos siglos después (1818), se brindan más detalles de la costa, pero ya no existen las edificaciones.
La actividad económica del lugar fue sin dudas más variadas e industrializada de lo que se conoce, donde la transmisión oral, evidencias arqueológicas y algún documento, demuestran que desde una época mucho más temprana de lo que se considera, diferentes industrias y producciones constituían una base económica importante y marginal.
Entre los resultados de estudio de este autor y otros, aparece la industria azucarera con máquinas como la del ingenio de los Santiesteban con patente del siglo XVIII, minería de oro, hierro, cromo y magnetita; canteras de piedras y hornos de cal, producción para la exportación de ladrillos, postes telegráficos, traviesa de ferrocarril; fundiciones y herrerías a partir del uso del carbón de piedra; entre otras. Igualmente resulta interesante la tecnología que se empleó en las minas subterráneas de aquí, donde han aparecido evidencia del uso de carros de ferrocarril de manos, lámparas de carburo y otras tecnologías avanzadas de entonces.
Anteriores al surgimiento de la Jurisdicción de Holguín y sus archivos, ya abundaban los informes de avistamiento y actividad pirata, litigios legales y muchísimas anécdotas orales de hechos de todo tipo que aunque no precisan fecha, si demuestran actividad comercial y social que son corroborados por exploraciones geológicas y arqueológicas.
También resulta importante entender, dada la dinámica poblacional de entonces, como es que existía un Guabajaney de tanta actividad económica, comprobado por los “grandes comercios” y pequeños comercios de la época, su población, diversidad de negocios, la cantidad de ingenios, etc; más aún, cuando con relación al Bariay de entonces, su población era insignificante y Bariay el barrio más poblado de la Jurisdicción de Holguín, fuera de su capital.
Recordemos que el censo de 1898, primer censo que detalla los barrios, pueblos y asentamientos, sitúa en 3400 habitantes en Guabajaney, cuando ya hacía mucho que se venía deprimiendo la misma por la influencia de los Sánchez y los efectos de las guerras de independencia en el lugar.
Los archivos de historia posteriores a la Jurisdicción de Holguín, registran una amplia actividad legal de compraventas, transacciones y otros, alrededor de un grupo importante de dueños, sin dudas los que acuden entonces a los registros legales, pero que no se corresponden las informaciones que tributan con los potenciales y evidencias de la actividad real que se desarrollaba.
Otros elementos que ilustran la magnitud socio – económica de la zona de Guabajaney y a la vez la marginalidad en que se encontraba, lo constituye el hecho de que sea Bariay una de las 4 primeras Capitanías de la Jurisdicción de Holguín y la más grande, que sea Bariay el mayor barrio de entonces y que tenga una de las comandancias fundacionales. Pero la otra parte se deja claro al hurgar en los archivos, donde se sigue apreciando la falta de información sobre lo que aquí ocurría, por ejemplo, poco es lo escrito sobre la actividad esclavista y el cimarronaje, aún cuando se conoce de la existencia y consolidación de palenques en la zona de La Sierra, donde llegaron a fundar un Cabildo religioso que posteriormente evolucionó hacia un Centro Espiritista, desde 1841; así como el palenque de la zona de El Rabón.
También resultaba una región muy conectada a la contemporaneidad de la época, donde se hacían contribuciones significativas en dinero y voluntarios para las diferentes guerras que se desarrollaban en la América española, pronunciamientos sobre los principales hechos que acaecía en el resto de la isla como el desembarco de Narciso López, la rebelión de Apontes y cuanto evento importante acaecía.
Otro elemento que no puede escapar al estudioso de la historia al analizar la atención y criterio de la colonia de las tierras de aquí y la posición de Guabajaney, resulta del estudio de los caminos reales u oficiales de entonces, del que la Corona considera:

67. Camino de Bariay y los Puertos.
….

Este Camino en casi su totalidad tiene de 12 á 16 varas, en buen estado la mayor parte para ruedas. Es un tronco sumamente importante, que atraviesa la region de las Tierras Graciadas y en cuyo Partido se explota bastante Cromer, del cual arrancan ramales más ó menos cortos para tantos y tan buenos Puertos en esas costas limpias; bastando esta circunstancia [cuando no fuesen otras] para clasificarle de 1. ° Orden.
Aquí hay dos elementos a considerar, primero que muy pocos lugares eran considerados “Tierras Graciadas” y segundo que pocos lugares contaban entonces con caminos de 1er Orden, categoría que fue remplazada solo por la Carretera Central y equivaldría hoy a la Autopista Nacional.
Además hay otro elemento que llevó en su momento a la confusión al autor:
Los Ranchos. —Hacienda 1 1/5 leguas cubanas: Deja á I. la Hacienda Jururú con Vereda á I. para Fray Benito, y cortando el Jururú, va aproximándose á los Puertos, por el:
Río Guajabaney 1 2/5 leguas cubanas: Pasa Arroyo Novillo y llega á Bariai.— Hacienda.— Camino á I. para su Puerto y el de Bita. —
….

Como se puede observar, este importante camino no pasa por Guabajaney. Esto está corroborado por estudios geológicos y satelitales realizados por el autor y corroborado con elemento históricos. Siendo el hecho que tras la apropiación de las tierras de la hacienda de los Rodríguez al sur del actual Junucún y otras, hacia 1919; la familia Sánchez bloqueó el camino real en el tramo desde el actual Cerro de Junucún hasta Los Mineros, para impedir el paso por nuevos terrenos dedicados a cañas y ganadería.
Exactamente ese camino corría desde Los Ranchos – El Cerro pasando al sur de Junucún (para entonces Jururú) – Los Mineros – el actual Los Pinos para unirse tras el paso del Arroyo de Las Yabas con el camino de Fray Benito, en el que está la respuesta:

68. Camino de Fray Benito.

Fray Benito. —Hacienda. —Partido Pedáneo, á 1 legua S. del fondo del Puerto Jururú, y otra al N.’de los Ranchos [en el Tronco esplicado, de donde viene el Camino á dicho Puerto por las Haciendas Jururú y Fray Benito: 1 1/5 leguas cubanas
Prosiguiendo al E. y cortando su rio y el de Guajabaney, toca en
Guajabaney. —Hacienda- Camino á I. para el Embarcadero, fondo meridional del Puerto de Bariay distante 4/5 legua N: 1 1/5 leguas cubanas
Sigue cruzando el Arroyo Novillo y con inclinacion á D. para enlazar con el Tronco, llega á Bariay. — Hacienda. — Caserío cabecera del Partido Pedáneo en el Tronco ó Camino esplicado de los Puertos: 1/5
….

Y aquí se corrobora y corresponde con las “Cartas de Vives” , la transmisión oral y los registros históricos y geográficos.

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