Santa Cruz de Guabajaney. Las Guerras de Independencias

El movimiento insurreccional en la región y específicamente en Guabajaney, también tuvo una especial connotación por la cantidad de acciones y personalidades que en cada ocasión operaron en sus inmediaciones, y la magnitud de algunas operaciones desarrolladas aquí.
A criterio de este autor, ello se debió a la situación geográfica y económica del lugar, donde sus abundantes puertos, industrias y paisaje semimontañoso, resultaba ideal para el arribo de expediciones, el abastecimiento de las tropas y su ocultamiento y protección.
Es así que en las tres guerras de independencia, las operaciones en el lugar y sus inmediaciones fueron permanente, por lo que relacioaremos aquí solo aquellas que se han podido identificar a partir de fuentes oficiales como operaciones directamente realizadas contra el pueblo y sus instalaciones, imposibilitado de incluir todas las identificadas efectuadas en sus inmediaciones.

En este montaje, en la parte superior una foto supuestamente de 1904 y debajo 1910. En ambos los principales edificios públicos: de izquierda a derecha Alcaldía – Registro Civil – Correo, cuartel del ejército – Guardia Civil – Comandancia y Primer cuartel de la Guardia Rural desde 1827, Ermita de la Santa Cruz – Hospital de la Compañía – Gobierno Municipal, en el extremo derecho en la foto superior la casa del doctor Amado del Valle, en la inferior la casa del botiquín

Vale destacar que desde el ataque y destrucción del caserío y cuartel de Bariay a principio de la Guerra de los 10 Años, la estructura militar se traslada hasta este poblado aunque mantiene la nomenclatura de Bariay, la que se cambió tras el final de esta contienda por Comandancia de Guabajaney.
Para la contienda del 95, la importancia concedida por la corona y los insurrectos al lugar fue tal que su estructura militar fue reforzada con el 2do Batallón del 3er Regimiento de Infantería de Marina que procedía de Cartagena y contaba ya con una red de fortificaciones que respondían a esta estructura militar, formada por varios fuertes, redes de comunicaciones con heliógrafo, telégrafo y teléfono, así como las tropas permanentes que fueron reforzadas con el mencionado batallón.
El 3er Regimiento, situado en Cartagena, tenía sus dos batallones incompletos, por lo que para salir el 2º Batallón hacia Cuba fue necesario completar sus efectivos con personal de los regimientos situados en El Ferrol y Cádiz.
El día 2 de abril de 1895 partió desde Cartagena el 2º Batallón, bajo el mando del teniente coronel Enrique Sicluna, en el vapor Reina María Cristina. Este barco había salido de Barcelona el día anterior, conduciendo un jefe, cinco oficiales y quinientos individuos de tropa, mientras que desde Cartagena partieron tres jefes, treinta y seis oficiales y ochocientos noventa de tropa . Es importante conocer también que este fue el primer refuerzo enviado desde la metrópolis
Solo este 2do Batallón del 3er Regimiento de Infantería de Marina realizó entre el 3 de júlio de 1995 que fue su primer operación registrada en Cuba en un combate en Los Melones, hasta el 26 de octubre de 1997 que es la última operación que ha podido conocer este autor y ocurrió en Las Tinajitas, tuvieron 41 acciones de diferentes intensidades.
El 2º Batallón del 2º Regimiento, con base en El Ferrol, que estuvo en la misma zona que el 2º del 3º durante toda la guerra, embarcó en el vapor Santo Domingo, llegando a Cuba el 7 de mayo. Bajo el mando del Tte. Cor. Nicolás García San Miguel se componía de tres jefes, treinta y siete oficiales y ochenta y nueve de tropa.
Desde el principio de la Guerra de los 10 Años, grandes jefes insurrectos fijaron en la zona sus áreas de operaciones y/o abastecimiento de sus tropas, como Calixto García, Máximo Gómez, Antonio Maceo, Angel Guerra y Limbano Sánchez, aunque también lo hicieron con menor frecuencia otros como Vicente García y Donato Mármol.
Ya en el mismo 1868, días después de iniciada la contienda, las tropas de Calixto García realizan incursiones en el lugar bajo el mando de José Inclán, internacionalista mexicano que asumió como suya la causa cubana y combate y toma Sao Arriba, San Juan de las Puercas, Guabajaney, Bariay; dirigiendo las acciones contra Guabajaney estuvo Madrigales (posiblemente Rafael Madrigal y Cruz).
Según refiere “La Quincena” del 15 de febrero de 1872, el 29 de enero de 1872, Tropas bajo el mando de Vicente García atacan Guabajaney. Comanda las fuerzas mambisas Luis Figueredo y cae en combate el mambí Don Antonio Infuente. El combate inicia en Guabajaney y se extiende por las riveras del río en dirección a Bariay. La fuerzas mambisas fueron rechazadas por refuerzos españoles desconocidos, bajo el mando del Coronel Reboul, Teniente Gobernador Accidental, el Capitán Lázaro con unos cien hombres a retaguardia y una compañía de flanqueadores.
El Cuartel de Guabajaney contaba con una posta permanente de 12 hombres y se encontraban además 20 heridos y enfermos.
Resulta interesante leer parte del escrito al respecto al menos en fragmentos:
“Las partidas (…) fueron rechazadas valerosamente al intentar un ataque contra un ingenio de Holguín, el Guabajaney (…) Iban los insurrectos mandados por Vicente García y dispuestos á incendiar el ingenio y sorprender á los veinte enfermos de tropa y doce voluntarios que en él se hallaban. No habían querido conocer aún los insurrectos que por muchos que fueran los que acometiesen y pocos los defensores de España, siempre encontrarían una resistencia enérgica y valerosa.
Los pocos pero bravos representantes de la honra de la patria resistieron con extraordinario valor. Treinta y dos españoles eran solamente los que contrarrestaron á la turba insurrecta que dejó tres muertos al pié del débil baluarte. (…)
Cuando ya se hallaban al otro lado del río el coronel y el capitán Lázaro con unos cien hombres á retaguardia del enemigo pudieron ver una partida rebelde que rompió el fuego. Inmediatamente iménez o se aquel en toda la línea de la columna que prosiguió avanzando con extraordinario denuedo hasta pasar correlativamente el río. A la otra margen quedó la compañía de flanqueadores. Los insurrectos sorprendidos resistiéronse en retirada por espacio de una hora hasta dar con los flanqueadores que los hicieron retroceder logrando por fin el remedio de la fuga desalentados y en el mayor desorden. El capitán Lázaro hubo de variar de dirección ante el obstáculo del río cuya circunstancia aprovecharon los insurrectos para buscar la salida por la espesura. Los dispersos fueron perseguidos hasta donde fue posible.
En el campamento encontraron las tropas camas, serones, platos, potes y candelados, cociéndose en ellos boniatos, dos fusiles belgas útiles, bastantes municiones, tres machetes, tres caballos y mulas. El cadáver encontrado por los defensores de España fue el de don Antonio Infuente de la partida del cabecilla Luis Figueredo. Las pérdidas de los insurrectos aunque no pueden fijarse debieron ser de consideración porque el fuego fue inmediato roto simultáneamente por tres cuartas partes de la extensión circular de su campamento muy bajo y bien dirigido según los balazos que se veían en los árboles y porque se hallaron trapos recientemente ensangrentados.
Otra vez demostraron los defensores de España que no les imponía la fuerza numérica del contrario. Aquella victoria fue honrosa por demás porque si un momento de vacilación tan solo hubiesen tenido, si hubieran Saqueado las fuerzas y el arrojo de los españoles allí hubieran perecido á manos de los sanguinarios enemigos de España. Sucedía á veces que tenían tan bien preparada la sorpresa los insurrectos que era imposible contrarrestarles y entonces eran los defensores de la patria víctimas de la traición acometidos por el mayor número y con las más ventajosas condiciones.”

En la historia militar de Guabajaney resulta clave la fecha del 4 de Enero de 1873 en que el Teniente Coronel iménez Sánchez, Jefe occidental del 1er Batallón de Holguín, ataca el campamento de Bariay donde radicaba la comandancia de Armas desde 1827 destruyendo parte del caserío y apoderándose de algunos efectos y reses sin haber tenido novedad. El enemigo debió sufrir algunas pérdidas en las salidas que intentó, habiendo sido rechazado. A partir de este momento, aunque mantiene el nombre de Comandancia de Armas de Bariay, de conjunto con el Campamento son trasladados para el Cuartel de Guabajaney. También se trasladan el correo, alcaldía y registro civil. El correo contaba con heliógrafo para comunicación rápida.
Por la carta oficial No. 178 del 25 de enero de 1886, pasa la Comandancia de Holguín a de 1ra Clase y la Comandancia de Bariay se nombra desde entonces Comandancia de Guabajaney.

En la noche del 24 – 25 de marzo de 1873, el Teniente Coronel iménez Sánchez ataca a Guabajaney. Los mambises tuvieron 6 bajas. Este combate recoge detalles de la ingeniosidad y arrojo de los mambises en la toma de plazas fortificadas, que lo demuestra una carta de Máximo Gómez a la Secretaría de Guerra de la república en Armas donde le informa el General Calvar:
“El Teniente Coronel iménez Sánchez me da cuenta de la operación que de orden de V. le mandé practicar en la línea oriental de Holguín. El referido Teniente Coronel determinó atacar el ingenio de Guabajaney verificándolo del modo siguiente: El Capitán Miguel Masferrer con 20 rifleros ocupaba la vanguardia, apoyada esta por el 1er Batallón de Holguín, a cuyo frente iba el Teniente Coronel Sánchez, dirigiéndose sobre las trincheras: el Comandante Ruiz se dirigió con sus fuerzas sobre la casa del botiquín: el Comandante Silva sobre la de depósito y el Capitán Berrillo quedó encargado de la reserva. La embestida se hizo con valor y decisión hasta el extremo que los rifles de los nuestros se introducían por las aspilleras de la casa fuerte. El ingenio fue destruido en su totalidad, se extrajeron varias reses, 21 caballos y muchos efectos de valor, haciendo algunas bajas al enemigo. Por nuestra parte tuvimos seis heridos leves (…)”

Este es uno de los hechos que vale la pena valorar la contrainformación, donde la referencia de partes oficiales de uno y otro bando, testimonios y la prensa de la época, dejan una diferencia significativa que indica la gran diferencia entre lo que informan las fuerzas españolas y una mejor correspondencia entre los informes mambises, la prensa y los testimonios, que vale la pena estudiar.
A partir de estas acciones, Máximo Gómez que tiene su comandancia en las inmediaciones de Bijarú – Sao de los Hidalgos – Sierra Verde; realiza incursiones por otros territorios y sorprende nuevamente con acciones simultáneas el 16 de agosto del mismo año en La Caridad y Santo Tomás. Potrerillo y La Fé.
Tras una tregua de acciones menores, nuevamente el 16 de marzo de 1876 Limbano Sánchez ataca Guabajaney y destruye el ingenio y otros negocios españoles.
Al surgir el municipio Gibara el 6 de junio de 1878, Guabajaney pasa de formar parte de la Capitanía de Bariay en la Jurisdicción de Holguín, a formar parte de la Alcaldía de Barrio de Bariay en el municipio Gibara, aunque dicha alcaldía siguió radicando en Guabajaney.
Tampoco se puede dejar de mencionar la fecha del 10 de Octubre de 1878 en que depuso las armas en el juzgado de Fray Benito, Modesto Fornaris Ochoa, el último oficial mambí que permanecía en el campo insurrecto en la jurisdicción de Holguín y con el cual se daba por concluida la guerra exactamente a los 10 años de haber iniciado.
Durante el período de la Tregua Fecunda y la Guerra Chiquita, en el lugar acaecieron varios hechos comunes para la época, en la misma medida que el pueblo seguía creciendo, a pesar de que la familia Sánchez continuaban en su afán de despojar de todo recurso en el lugar a todo el que tuviese propiedades o recursos que le pudieran hacer competencia en cualquier terreno, a la vez que dependía de ellos en recursos financieros y otros servicios para realizar sus zafras y otras acciones económicas y sociales, pero que no considero oportuno recoger para los objetivos de este trabajo.
El desarrollo económico y crecimiento de la población en Guabajaney volvió a ser floreciente.
Resulta abundante la documentación oficial de la época describiendo la vida aquí. En La Gaceta de La Habana de abril de 1892 se publica:

Don Francisco Centeno y Franco, Juez municipal suplente y accidental de instrucción de este partido judicial.
Por esta requisitoria, cito, llamo y emplazo al pardo Ignacio Márquez Soler, hijo de Sixto y Antonia, de 20 años de edad, natural de Limonar, provincia de Matanzas, vecino de Guabajaney, soltero, de campo, sin hijos ni instrucción, para que en el término de 20 días, contados desde que se publique la presente en la Gaceta de la Habana, comparezca en la cárcel de Santiago de Cuba, descargarse de la culpa que le resulta en la causa que se le sigue por el delito de falsificación, cuyo procedimiento obra, procedente de este Juzgado, en la Audiencia de lo Criminal; cierto y seguro de que si así lo hiciere, se le administrar justicia y de lo contrariase le declarar rebelde, parándole con ello los perjuicios que son consiguientes.
Asimismo, encargo todas las autoridades de cualquier clase y condición, que se sirvan disponer la busca y conducción de dicho individuo, al lugar citado, pues en ello está interesada la administración de justicia.

Holguín, Marzo 14 de. 1892.
Francisco Centeno. José M. Candor.


Iniciada la Guerra del 95, el 17 de abril llega a Gibara para su inclusión en la estructura del Ejército, el 2º Batallón del 3er Regimiento, permaneciendo en dicha plaza hasta el 20 del mismo mes, para salir después hacia Holguín e incorporarse a la 2ª Brigada de la 3ª División. Parte de su misión fue reforzar las estructuras militares de la comandancia de Guabajaney; sin embargo, esto no impidió que el 2 de júnio de ese año, los mambises del General Antonio Maceo ocupan los caseríos de Guabajaney, Yabazón y Fray Benito.
Esta acción, muy recogida por toda lista de efemérides tuvo una connotación muy minimizada y demonizada por los españoles y sus seguidores, y formaba parte del entrenamiento y pertrecho de Maceo a sus tropas para la invasión a occidente, a la vez que dejaba las bases para el acoso a las fuerzas enemigas y favorecer el avance de las columnas.
Invito al lector a consultar el “Diario de la Marina” del 9 de junio de 1895 o su inclusión en “Crónica de la guerra de Cuba (1895), v. 1” . Como testimonio bajo el capítulo Santa Lucía; y el The New imé Time del 30 de junio del mismo año. En ellos va a encontrar una importante exigencia de Antonio Maceo Don Rafael Sánchez: “tiene que girar 15 mil pesos al Club Patriótico de New imé antes de que termine el mes o el central será destruido” y el 29 de junio se recibe un giro para Mosle y Cia de New imé, otorgado por Don Rafael Sánchez de Guabajaney por $15 000.00; para el club indicado.
En The New Cork Time del 9 de junio de ese año aparece un reporte por corresponsales del diario desde Gibara, que nada tiene que ver con el testimonio de referencia anterior ni el parte de guerra de los militares españoles, aunque a la vez exagera la información emitida por el Ejército Libertador. Estos elementos permitirán al lector entender mejor la connotación de esa acción y su importancia para el desarrollo posterior de la guerra.
Tras esta acción, se refuerza la comandancia con el nombrado 2do Batallón del 3er Regimiento de la Infantería de Marina y el 3 de julio tienen su bautismo de fuego en Los Melones, siendo aquel el inicio de una estrategia de guerrillas que lleva al desgaste de las tropas a la vez que impiden su marcha a enfrentar las acciones principales de los mambises y su avance a occidente; incluso teniendo que ser reforzados en ocasiones, como ocurrió el 29 de julio por el Batallón de Sicluna y la contraguerrilla del 2do Batallón del 2do Regimiento.
Por aquí también ocurrían importantes suministros a las fuerzas españolas de las que los insurrectos intentaban apoderarse o sabotear, como el ocurrido el 1ro de agosto de ese mismo 1895, donde la guerrilla del batallón sale a custodiar un tren que trae de Vita 30 mil cartuchos, comandada por Fernández Caro.
En día 11 siguiente, salen custodiando un convoy con las municiones para Fray Benito cuando Sicluna se entera de que Angel Guerra está atacando Guabajaney y envía urgente la guerrilla formada por 80 caballos bajo el mando del Capitán Navarrete y el resto de las tropas regresan a toda velocidad, pero ya los mambises han cumplido su objetivo y se han retirado.
Esta acción de distracción se agudiza en los días siguientes y los que conocemos el lugar podremos entender como se encontraban los soldados españoles, no acostumbrados al clima y las enfermedades de aquí, y que los mambises les imponían este ritmo descrito por los jefes españoles en sus partes; recuerden que en este momento están operando en el campamento de la comandancia de Guabajaney fuerzas de dos batallones de regimientos diferentes:
Día 12:
– el 2do Batallón del 2do Regimiento “Sale de Guabajaney a las 04,00, siempre pisando los talones al enemigo, que se escurría, cansándonos mucho en esta Jornada, persiguiéndolo por Palmitos de Jicotea, Ceja de la Palma (13) y Junucun de Fray Benito, en donde se recibe orden de volver a Guabajaney”; este día ocurrieron los hechos del Paso de La Lucha en la zona de La Vereda de La Lima, donde la transmisión oral de los vecinos y las huellas arqueológicas siguen mostrando el lugar de la emboscada situada por los rebeldes;
– el 2do Batallón del 3er Regimiento tiene Enfrentamientos a la vez que persiguen a los mambises en el Camino de Bariay, Río Bariay y Los Portales. Reciben orden de retornar a Guabajaney.
Día 15.
Salen de Guabajaney, pasan el río Yabazón (15), llegando a Auras, de donde salen dos columnas, una que pernocta en Aguas Claras, emboscándose en Piedra Picada, sin aparecer enemigo, que había roto la línea telegráfica.
Aquí aparentemente se retiran del lugar los mambises, hasta que es movido uno de los batallones hacia otra zona de operaciones y es entonces que el día siguiente, 11 de noviembre, Ángel Guerra vuelve a atacar y apoderarse de Guabajaney. Hay que destacar que en este hecho según algunos partes del Ejército Español se le atribuye al 3er Regimiento, cuando su Batallón estaba de operaciones en otras zonas y solo se encontraban aquí en 2do Batallón del 2do Regimiento.
Las fuerzas de la corona intentan aniquilar a los insurgentes y no saben que hacen el juego que estos quieren, así la persecución es intensa y el desgaste excesivo, combates: 2 de diciembre Sao de los Hidalgos siguiendo el mismo día y el siguiente en Bijarú, día 7 nuevamente en Los Melones, 16 de enero 1996 en Corralito, 29 de febrero en Los Haticos, … y empieza a ocurrir lo que esperan los mambises y se refleja en las publicaciones oficiales.

Gaceta de La Habana. Junio 1896

D. Manuel Vidarte Iglesias, primer teniente de la cuarta compañía del segundo batallón del segundo regimiento de infantería de Marina, y Juez instructor nombrado por orden superior para instruir sumaria por el delito de deserción.
Hallándome instruyendo causa criminal contra el moreno práctico de segunda clase Juan Sales Alfaro, por este primer edicto, cito, llamo y emplazo al citado individuo, para que en el término de 30 días comparezca en este juzgado prestar sus descargos, y de no verificarlo se le seguirá la causa en rebeldía por el delito de deserción, siendo sus señas particulares la inutilidad del dedo anular y meñique de la mano izquierda; todas las autoridades, tanto civiles como militares, en nombre de la Ley requiero, y de mi parte suplico que por cuanto’ medios estén a su alcance, procedan la busca y captura del citado sugeto, cuya filiación es adjunta, y si fuese habido, lo pongan a mi disposición con toda seguridad en la Comandancia de Armas de Guabajaney.
Y para que llegue conocimiento de todos, insértese este llamamiento en la Gaceta de la Habana y Boletín oficial de la provincia.
En Guabajaney, a los 28 días del mes de Mayo de 1896.
El Juez instructor, Manuel Vidarte.
Ante mí: el Secretario, Heliodoro Caneda.


1896 13/09 muere de vómito en GUABAJANEY provincia de SANTIAGO DE CUBA el soldado de la Infantería de Marina FRANCISCO AGUT BARBERA. Nacido en ADZANETA DEL MAESTRAZGO, CASTELLON. Registrado el 23/02/1897

La Gaceta de La Habana. Abril 1897.

Don Manuel Jiménez Marín, Primer Teniente del primer batallón del regimiento infantería de la Habana, y Juez instructor de causas militares de la plaza de Holguín.
Ignorándose el paradero actual del paisano vecino de Arroyo Luis, Ezequiel Paño Góngora, fugado del fuerte “Melones”, en Guabajaney, de 34 años de edad, natural de Holguín, de estado soltero, de profesión campo, sin señas particulares, á quien de orden del Excmo. Sr. Comandante general de esta División instruyo causa en averiguación de si perteneció á alguna partida insurrecta.
……..
Y para que tenga la debida publicidad, insértese en la Gaceta de la Habana.
Holguín, 19 de Marzo de 1897.
El Juez instructor, Manuel Jiménez.
Por mandato de S. S.: el Secretario, Nicasio Soto.

Vale reflejar aquí algo que escribió Martínez Campo en la mañana del 1ro de enero de 1896: “Al dar las 12 estaba desesperado sin saber dónde dirigir las columnas; por todas partes estaban Gómez y Maceo. No ha habido victoria alguna, ni es fácil que la haya; tan solo combaten cuando les conviene.”

En unos de estos hechos publicados en La Gaceta, es interesante la convocatoria que se hace al Licenciado en Medicina y Cirugía Amado del Valle, quien ejercía aquí desde su graduación y que fue uno de los acusados por los hechos que llevaron al Fusilamiento de los Estudiantes de Medicina, quien debía rectificar en su testimonio por un atentado en el que fueron heridos tres soldados, pero el mencionado doctor, a instancia de Fermín Valdéz Domínguez se encontraba ya en la manigua.
Aquí las enfermedades, el clima y el desgaste que imponían los mambises y la desmoralización de las tropas, era la principal arma para la destrucción de las fuerzas coloniales; por otro lado, el autor no tiene elementos de si inducido por informaciones falsas en sus partes enviados, como ya demostramos aquí, o conscientemente; ocurrían hechos como el que demuestra este documento del 9 de septiembre de 1897. En telegrama oficial que envió el Gral. Weyler a Madrid informaba de que dos columnas habían destruido los poblados insurrectos de Tasajeras, Veguitas, Flores y Bijarú, causando grandes destrozos al enemigo; cuando para entonces, Banes (la comandancia) ya estaba abandonado hacía buen tiempo, por lo que en una zona muy amplia se movían los mambises con relativa facilidad.
Lo que si parece claro, es que este fue el pretexto para retirar fuerzas de aquí y reforzar la zona de operaciones Holguín – Puerto Padre – Las Tunas, por lo que este autor, mientras no encuentre el documento de orden para la retirada de las tropas de ambos Regimientos de Infantería de Guabajaney, considera alrededor del 9 de septiembre de 1897 la fecha de liberación de todos los territorios de la inicial Capitanía de Bariay.
Así, el 11 de noviembre de 1898, ante la inminente derrota de España ya fuese por fuerzas mambisas o interventoras, Salió de Gibara el vapor San Francisco, que había partido de La Habana tres días antes. Llevaba los hombres con los que contaban las compañías del 3er Regimiento de Infantería de Marina y setecientos veinte soldados de la provincia de Valencia.
Esto había sido una decisión inconsulta de su General, el que informaba el día 7 anterior de los motivos por los que lo haría: Si apresuré repatriación división Holguín fue precisamente para caso ruptura, pues hubiera sido seguramente prisionera; era preferible estuviera en España, tanto más, cuanto que la epidemia del tifus y viruela la tenían diezmada con mil seiscientos hombres enfermos, de los cuales treinta y tres muertos en el trayecto a Gibara y noventa viaje península.
Enterado telegrama V.E. nº 285, cuyas disposiciones encuentro tan prudentes como acertadas, será cumplimentado exactamente = Blanco.


Para entender lo que ocurriría en los días finales de la colonia y los planes intervencionistas de EEUU aquí, resulta de gran interés para este autor la Circular No. 16 del 30 de diciembre de 1897, emitida por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y que dice:

SECCIÓN DE MERCADOS EXTRANJEROS
NUESTRO EQUIPO CON CUBA ENTRE 1887 A 1897.
En un momento en que la atención pública se centra en gran medida en Cuba, esperando el resultado de la terca lucha que ha estado en progreso durante los últimos años, algunos explican nuestro comercio con esta isla antes y desde la apertura de la guerra puede resultar de interés. La presente circular basada en los rendimientos oficiales de importación y exportación exportados por la Oficina de Estadísticas del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, por lo tanto, ha sido preparada. Diez años terminaron el 30 de junio 1896 y en algunos casos también los primeros nueve meses del año fiscal actual.
….
Clase 59: Productos del Azucar, Confitería, Codimentos y Estimulantes.
….
3. Sánchez Hermanos, Guabajaney, Gibara. Plantación de Azucar Central Santa Lucía, en Guabajaney.

Este documento demuestra tres elementos claves a efecto del objetivo del presente trabajo:
1. Es reconocido oficial e internacionalmente que el ingenio Santa Lucía está en Guabajaney;
2. La Santa Lucía Company SA es una compañía norteamericana registrada y que tributa a aquel país; y
3. El futuro gobierno interventor está dejando claro que protegerá y favorecerá esa compañía suya y sus activos.
También resulta este el principio del final de Guabajaney como nombre oficial del pueblo, que entonces y a pesar de todos los efectos de la guerra, contaba entonces con al menos 3436 habitantes al cierre de diciembre de 1898 .
De lo ocurrido después los archivos regionales hablan solos. En uno de los fondos del Archivo Histórico Provincial de Holguín aparecen registradas 581 inscripciones de propiedades norteamericanas; de ellas, 534 corresponden a fincas rústicas y 47 a fincas urbanas. Estas propiedades fueron adquiridas en el período comprendido entre 1899 y 1920. En el caso de las fincas rústicas se trataba, fundamentalmente, de sitios de labor y de haciendas comuneras deslindadas; así como de lotes de terreno para la construcción de almacenes, comercios y viviendas, en el caso de las fincas urbanas. Un total de 331 (56,9%) inscripciones de propiedad se adquirieron entre 1899 y 1902, de lo que se infiere que este fue un período de gracia para las empresas inversionistas, colonos y especuladores de tierras, pues una vez que pasó el estado de ocupación militar, las transacciones disminuyeron y nunca más alcanzaron el ritmo y la cantidad de esos años.

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